Proclamación de Carlos III

Carlos III es proclamado rey del Reino Unido ante el Consejo de Ascensión

Carlos III toma posesión del cargo frente a 200 autoridades del país como rey del Reino Unido acompañado de su mujer y reina consorte, Camilla Parker, y de su hijo y heredero al trono, Guillermo

Proclamación de Carlos III como rey de Reino Unido

GtresProclamación de Carlos III como rey de Reino Unido

El 10 de septiembre de 2022 pasará a la historia como la proclamación oficial de Carlos III como nuevo rey del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y soberano de los Reinos de la Mancomunidad de Naciones en sucesión de Isabel II, que falleció el pasado jueves a los 96 años en el castillo escocés de Balmoral.

Reino Unido, por 26 horas, que es lo que durará la proclamación de Carlos III, levanta su luto e iza las banderas otra vez en señal de celebración por su nuevo rey, desde las 11 de la mañana del sábado hasta las 13 horas del domingo, cuando el país volverá a sumirse en el luto, que durará 9 días, por Isabel II.

En una proclamación protocolaría y por primera vez retransmitida para el mundo entero, cerca de 200 autoridades se dieron cita en el Palacio de St. James en representación del Consejo de Ascensión, una figura del Reino Unido creada ex profeso para proclamar al nuevo rey de Reino Unido. En este Consejo hay autoridades tales como los ex primeros ministros, miembros de la iglesia, y principales autoridades del país.

Esta ceremonia declaró al príncipe Carlos Felipe Arturo Jorge como el nuevo monarca Carlos III, tras lo que los asistentes al acto, entonaron un unísono: "Dios salve al rey".

La lord presidenta del Consejo, Penny Mordaunt, ordenó pasar a los miembros del Consejo a una pequeña sala anexa a la principal donde se leyó y encomendó ocho obligaciones a los allí presentes para con el rey.

En esa sala anexa, volvió a intervenir Mordaunt y, allí sí, estuvo presente ya el nuevo rey Carlos III junto con Camilla y Guillermo. En esa segunda parte de la ceremonia, el rey leyó un pequeño discurso y firmó las actas que le catalogan como nuevo rey.

Tras las firmas, Carlos III aprobó diferentes mandatos que leyó Modaunt como que mantendrá la práctica actual de ceder al erario público los ingresos hereditarios, que son usados después para subvencionar a la familia real en su actividad oficial; aprobar el día del funeral de Estado de Isabel II -19 de septiembre- como un festivo nacional en Inglaterra, Gales, Irlanda del Norte y Escocia; proteger la Iglesia de Escocia o autorizar la distribución de su declaración para que sea leída en Escocia, Gales e Irlanda del Norte, así como en los países de la Commonwealth.

Además, de su firma, firmaron las actas Guillermo, como heredero, y Camilla, como reina consorte, y dieron fe de lo allí sucedido el resto de presentes con sus firmas entre los que firmaron el arzobispo de Canterbury, Justin Welby, primado de la Iglesia Anglicana o el arzobispo de York.

Discurso del rey

En su segunda aparición pública tras su discurso televisado el viernes, Carlos III dijo ser "profundamente consciente de los deberes y enormes responsabilidades" que ha heredado tras el fallecimiento de su madre.

"Es mi triste deber anunciar la muerte de mi querida madre, la reina", ha dicho Carlos III, que el fallecimiento supone "una pérdida irreparable". "Tanto a este reino como a la amplia familia de naciones de la que es parte, mi madre dio un ejemplo de amor y servicio altruista", ha sostenido.

"El reinado de mi madre no tiene parangón en su duración, dedicación y devoción. Incluso mientras estamos de luto debemos dar gracias por su leal vida. Soy profundamente consciente de esta gran herencia y de los deberes y enormes responsabilidades de soberanía que me han sido traspasadas", ha apuntado.

Carlos III ha prometido que trabajará para seguir el "inspirador ejemplo que se le ha dado a la hora de mantener el gobierno constitucional y buscar la paz, armonía y prosperidad de los pueblos de estas islas, los reinos de la Commonwealth y los territorios de todo el mundo".

El nuevo monarca ha incidido en que ejercerá sus funciones "guiado por el consejo de sus parlamentos electos" y ha trasladado su agradecimiento a su esposa, Camilla, por su "constante apoyo". "A la hora de llevar a cabo la enorme tarea que ha recaído sobre mí, a la que dedicaré lo que me queda de vida, rezo para la guía y ayuda de Dios todopoderoso", ha zanjado.

El próximo acto "protocolario" es la coronación pero se espera que tarde meses en realizarse. Ya que hay que preparar también la proclamación de Guillermo como Príncipe de Gales que, oficialmente, todavía no es y preparar toda la 'pompa' con los nuevos sellos de Carlos III ya que, como anécdota, el sillón que presidía la sala de la proclamación llevaba todavía las iniciales de EIIR (Elisabeth II Regina) así como los uniforme de la Orden de la Jarretera.

La Orden de la Jarretera

Como ocurriese también hace 70 años, la Orden de la Jarretera ha salido al balcón del Palacio de St. James, para anunciar a la población la proclamación de un nuevo rey. En este momento se ha interpretado el himno nacional con el ya 'God save the King' (Dios salve al Rey) en sustitución del 'God save the Queen' (Dios salve a la Reina) por lo que de manera oficial, el himno también ha sido modificado.

El Rey de Armas de la Jarretera, máxima distinción militar tras el rey, es el encargado de leer la primera y principal Proclamación, --tanto en St. James como en la City, centro financiero de Londres-- que culminó con una fanfarria y desfile militar, que será replicado en Escocia, Gales e Irlanda del Norte.

"Los señores espirituales y temporales de este reino, y miembros de la Cámara de los Comunes junto con otros miembros del consejo privado de su difunta majestad y representantes de los reinos y territorios, concejales, ciudadanos de Londres y otros, con una sola voz y consentimiento de lengua y corazón publicamos y proclamamos que el príncipe Carlos Felipe Arturo Jorge se ha convertido ahora por la muerte de nuestra soberana de feliz recuerdo en nuestro único señor legítimo y feliz, Carlos III", dice el texto.

La declaración promete entonces "fe y obediencia con humilde afecto", deseándole un largo reinado.

El Rey de Armas pidió al final "tres hurras por su majestad el rey", a lo que la Guardia Real respondió con hurras y levantando sus gorras de piel de oso.