Espacio Schengen

Bulgaria considera cínico el rechazo a su ingreso en el espacio Schengen

Austria, Suecia o Países Bajos expresan su inseguridad en dar el visto bueno a que Bulgaria entre en el espacio Schengen dado su "control ineficiente de fronteras"

Bulgaria considera cínico el rechazo a su ingreso en el espacio Schengen

EFERumen Radev

El presidente de Bulgaria, Rumen Radev, considera cínico el rechazo al ingreso de su país en el espacio Schengen de libre circulación por parte de algunos socios de la Unión Europea (UE).

"¡En lugar de solidaridad europea, Bulgaria recibe cinismo!", escribió el jefe del Estado en sus cuentas de Facebook y Twitter, tras conocerse la decisión adoptada el viernes por el Gobierno neerlandés de bloquear la entrada de Bulgaria en la ampliación de Schengen, asunto que deberá decidirse el próximo jueves.

La Comisión Europea (CE) ha recomendado aceptar en bloque a Croacia, Rumanía y Bulgaria en esa ampliación, pero ello requiere la unanimidad de todos los ministros de Interior de la UE.

Tanto Rumanía como Bulgaria se adhirieron a la Unión en 2007 y su ingreso en Schengen ha sido tratado hasta ahora en bloque, pero Austria y Suecia han expresado reservas a la entrada de ambos países alegando problemas de corrupción, competencia y crimen organizado.

Según el primer ministro neerlandés, Mark Rutte, su país, que sí aceptará a Croacia y Rumanía, considera que Bulgaria no reúne aún las condiciones para adherirse al tratado de Schengen en cuanto a la eficacia del control fronterizo.

"En teoría, se corre el riesgo de que se inicie un flujo migratorio a través de un país así", dijo Rutte.

Esa visión es compartida por el canciller austríaco, Karl Nehammer, quien ayer aseguró, en declaraciones a la prensa en Viena, que su país "no da su consentimiento a la ampliación de Schengen hacia Rumanía y Bulgaria".

El ministro búlgaro de Interior, Ivan Demerdzhiev, rechazó hoy, en un comunicado, las acusaciones que la vigilancia las fronteras externas en su país sean insuficientes.

"Las fuerzas de seguridad búlgaras protegen todos los días con sus cuerpos la paz de todos los ciudadanos europeos, incluidos los neerlandeses, en la frontera exterior terrestre más difícil de la UE, a pesar del aumento de la presión migratoria, cuatro veces mayor que el año pasado", aseguró.

"En lugar de actuar con solidaridad europea, nos ignoran y discriminan", añadió en la nota tras recordar la reciente muerte de tres policías en un incidente fronterizo.

"¡Nuestros esfuerzos no merecen ser ignorados! ¡Nuestros esfuerzos no merecen insultos! Hemos minimizado la migración secundaria a Europa central y occidental, pagando un alto precio", enfatizó el ministro búlgaro.

El tratado de Schengen, de libre circulación de mercancías y personas, se compone ahora de 22 países de la UE (quedan fuera Bulgaria, Chipre, Irlanda, Croacia y Rumanía) y cuatro de fuera de la UE (Liechtenstein, Islandia, Noruega y Suiza).