Lavrov y Blinken rebajan en Ginebra la tensión en torno a Ucrania y se dan una semana para retomar el diálogo

Lavrov dice que Rusia no invadirá Ucrania, pero exige un compromiso por escrito de que no entrará en la OTAN; Blinken pide la retirada de las tropas de la frontera y defiende: "Ucrania tiene derecho a decidir"

Lavrov y Blinken abordan la crisis de Ucrania

EFEBlinken Lavrov

Lavrov y Blinken abordan la crisis de UcraniaLa expectación en torno a la reunión en Ginebra entre el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, y su homólogo estadounidense, Antony Blinken, ha llegado a su término tras una hora y media de duración y después de unas declaraciones con las que ambos representantes han rebajado la tensión en torno a Ucrania. Emplazándose a la semana que viene para continuar el diálogo, Lavrov ha asegurado que Rusia no tiene intención de invadir Ucrania, aunque exige un compromiso por escrito de que este país nunca entrará a formar parte de la OTAN; Blinken, por su parte, ha respondido que si la intención es no invadir que comiencen retirando las tropas desplegadas en la frontera y defiende, en cualquier caso, que "Ucrania tiene derecho a decidir su futuro".

El representante del Kremlin ha asegurado que "el diálogo se mantiene abierto", aunque espera una respuesta por escrito la semana que viene con el compromiso de Estados Unidos de que "en ningún caso Ucrania pueda ser miembro de la OTAN",  porque comprometería la seguridad de Rusia. Sobre los tambores de guerra ante la intención de Rusia de invadir Ucrania, Lavrov ha asegurado que son "preocupaciones imaginarias" y que "en ningún caso está en la voluntad de Rusia invadir Ucrania".

Según Lavrov, Estados Unidos ha defendido ante Rusia la libertad de los países de elegir si desean o no adherirse a la OTAN. Lavrov dijo, no obstante, que Blinken le ha prometido que la próxima semana Moscú recibirá las respuestas por escrito que reclama a sus propuestas relacionadas con la congelación de la expansión de la OTAN hacia el este de Europa, es decir, un compromiso por escrito de que Ucrania nunca entrará en la Alianza Atlántica, una demanda de Rusia que podría ampliarse a Bulgaria y Rumanía.

Rusia esperaba que EEUU llegase a la reunión, en un céntrico hotel de Ginebra, con esas respuestas, las que considera podrían servirle de garantías formales. Por el momento, las respuestas han sido verbales, pero la delegación estadounidense intentó poner el acento durante la reunión en "los problemas en la frontera entre Rusia y Ucrania, intentando condicionar todo lo demás a la necesidad de la llamada desescalada".

El ministro ruso indicó que después de que se reciban esas respuestas escritas y de que su Gobierno las examine se verá cuál es el camino indicado a seguir, aunque en principio habrá nuevos contactos diplomáticos entre ambos países, pero no se puede adelantar a qué nivel.

Agregó que el presidente Vladimir Putin ya ha indicado que siempre está dispuesto a volver a reunirse con el presidente de EEUU, Joe Biden, pero Lavrov recalcó que para que tal evento tenga lugar "todos entendemos cuáles tendrían que ser los resultados".

Putin y Biden se reunieron por primera vez como mandatarios en Ginebra el pasado junio, y en esa ocasión acordaron lanzar un diálogo estratégico para llegar a acuerdos que impidan una mayor carrera armamentística.

Lavrov también señaló a los periodistas que había reiterado al jefe de la diplomacia estadounidense que Rusia no tiene la intención de atacar a Ucrania y que la inestabilidad en este país no es consecuencia de las acciones rusas, sino de sus propios problemas internos.

"No he escuchado ningún argumento este viernes que sostenga la postura estadounidense sobre lo que ocurre en la frontera ruso-ucraniana. Sólo preocupación, preocupación y preocupación, pero nuestra preocupación alude a hechos reales que nadie oculta: el suministro de armamento a Ucrania, el envío de cientos de instructores militares occidentales", declaró. En este sentido, criticó la intención de la Unión Europea de crear una misión de entrenamiento militar en Ucrania. "Eso ya es un interesante giro en las ambiciones de la UE", dijo.

La versión de Blinken

"Responderemos de forma calibrada y decisiva", ha aseverado por su parte Blinken en su turno de comparecencia ante los medios, asegurando que Estados Unidos defiende la libertad de los países de elegir si desean o no adherirse a la OTAN: "Ucrania tiene derecho a decidir su futuro". "Nada sobre Ucrania, sin Ucrania; nada de la OTAN, sin la OTAN y nada de Europa, sin Europa", ha asegurado Blinken antes de avanzar que habrá más contactos y conversaciones.

Pese a este emplazamiento a continuar con el diálogo, Estados Unidos ha comunicado a Rusia que si no tiene la intención de agredir bajo ninguna forma a Ucrania, como asegura, debería retirar las tropas que tiene emplazadas en la frontera para demostrarlo, ha afirmado el jefe de la diplomacia estadounidense, Anthony Blinken.

"Hemos escuchado (a Lavrov) repetir que no tienen la intención de invadir Ucrania, pero hay cosas visibles que todos vemos y le dije que para convencer al mundo podrían llamar de vuelta a las fuerzas que tienen en la frontera y seguir comprometidos con la vía diplomática, como lo han hecho hoy (por este viernes)", dijo Blinken en una rueda de prensa.

Consideró contradictorio que Rusia defienda su voluntad de resolver las tensiones en torno a Ucrania a través de la diplomacia, pero que al mismo tiempo siga reforzando su presencia militar en su frontera con Ucrania.

Blinken dejó claro en su rueda de prensa que Rusia sigue teniendo la posibilidad de elegir el camino de la diplomacia, y que si elige el del conflicto en torno a Ucrania "habrá graves consecuencias y condena internacional".

"Estados Unidos y Europa están listos para encontrarse con Rusia en cualquiera de estos dos caminos", advirtió Blinken tras el encuentro con el ministro de Exteriores ruso, a quien transmitió que Washington y sus aliados europeos "continuarán apoyando a Ucrania".

El diálogo de unas dos horas en el Hotel Wilson de Ginebra fue "franco y sustancioso", destacó Blinken en la rueda de prensa posterior al encuentro, en el que la diplomacia norteamericana insistió a la parte rusa que considerará una "invasión" cualquier incursión de tropas rusas en territorio ucraniano.

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