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Biden y la muerte del líder de Al Qaeda: "No importa dónde te escondas, si eres una amenaza, EEUU te encontrará"

El presidente estadounidense confirma que un dron acabó el sábado con la vida de Ayman al Zawahiri

Joe Biden

EFEJoe Biden

El líder de la organización terrorista Al Qaeda, Ayman al Zawahiri, ha muerto en un ataque de un dron en Afganistán, según ha confirmado el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, desde la Casa Blanca. "Mis compatriotas americanos, el sábado, bajo mi dirección, Estados Unidos concluyó con éxito un ataque aéreo  con un dron en Kabul, Afganistán, que mató al líder de Al Qaeda, Ayman al Zawahiri", ha anunciado el mandatario estadounidense en una rueda de prensa celebrada a las 1.30 hora peninsular española. "Si eres una amenaza para nuestra gente, Estados Unidos te encontrará", ha advertido Biden.

El presidente estadounidense ha explicado que el líder del "grupo terrorista" fue el número dos del entonces dirigente de Al Qaeda, Bin Laden. "(Al Zawahiri) fue el número dos de Bien Laden durante los ataques terroristas del 11S, estuvo profundamente implicado en organizar el atentado en el que murieron 2.977 personas hace un par de décadas", ha detallado el presidente estadounidense.

"Desde que Estados Unidos impartió justicia contra Bin Laden hace 11 años, Al Zawahiri ha sido el líder de Al Qaeda, el encargado de coordinar todas las ramas del grupo terrorista alrededor del mundo", ha matizado Biden.

En este sentido, el inquilino de la Casa Blanca ha advertido a "aquellos que intenten hacer daño" al país norteamericano que, "no importa el tiempo que tome, no importa dónde te escondas, si eres una amenaza para nuestra gente, Estados Unidos te encontrará".

"Después de buscar incansablemente a Al Zawahiri durante años bajo los mandatos del los presidentes Bush, Obama y Trump, nuestra comunidad de inteligencia localizó a Zawahiri a principios de este año. Se había mudado al centro de Kabul para reunirse con miembros de su familia cercana", ha detallado el jefe de estado de Estados Unidos, que autorizó "un ataque de precisión que lo sacaría del campo de batalla de una vez por todas".

La comparecencia del mandatario de Estados Unidos se había anunciado con motivo de compartir información sobre "una operación antiterrorista exitosa" contra Al Qaeda en Afganistán, según ha informado la Casa Blanca.

"Este fin de semana Estados Unidos ha desarrollado una operación antiterrorista en Afganistán contra un importante objetivo de Al Qaeda. La operación ha tenido éxito y no hay víctimas civiles", ha indicado minutos antes del anuncio de Biden un alto cargo gubernamental citado por la CNN.

"Una clara violación de Kabul"

Un alto funcionario consultado por la citada cadena ha asegurado que la presencia de Ayman al Zawahiri en Kabul supone una "clara violación" del acuerdo de Doha, que estipulaba la retirada de todas las tropas estadounidenses y de la OTAN de Afganistán, a cambio de que los talibán evitasen que Al Qaeda operase bajo sus zonas de control.

El funcionario ha asegurado que figuras importantes entre el Ejecutivo talibán estaban al tanto de la presencia de Al Zawahiri e incluso tomaron medidas para ocultar su presencia después del ataque exitoso del sábado, reubicando rápidamente a la familia, incluidos su hija y sus hijos, que no fueron atacados intencionalmente durante el ataque y permanecieron ilesos.

El acuerdo, firmado el 29 de febrero de 2020, se enmarca tras los atentados del 11 de septiembre de 2021, puesto que el Afganistán de los talibán era una de las bases de Al Qaeda.

Al Zawahiri, la 'mano derecha' de Bin Laden

Ayman al Zawahiri, líder de la organización terrorista Al Qaeda desde 2011, murió el sábado en un bombardeo con drones perpetrado por el Ejército estadounidense contra una vivienda en la capital de Afganistán, Kabul, un acto con el que Washington asegura que "se ha hecho justicia" contra el considerado como arquitecto de los ataques del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.

Al Zawahiri, un oftalmólogo nacido en 1951 en la ciudad egipcia de Giza, en los alrededores de El Cairo, creció en la capital en el seno de una familia acomodada. Así, su abuelo fue imam en la Universidad al Azhar de El Cairo y uno de sus tíos abuelos, Abdelrahman Azam, fue el primer secretario de la Liga Árabe.

El hombre se unió durante su adolescencia a la organización islamista Hermanos Musulmanes y estuvo detrás de la formación de Yihad Islámica Egipcia tras la ejecución en 1966 de Sayid Qutb, alto cargo del grupo, por un complot para asesinar al entonces presidente, Gamal Abdel Naser.

Posteriormente, fue una de las cientos de personas encarceladas tras el asesinato en 1981 del entonces mandatario egipcio, Anuar el Sadat, tras la firma del acuerdo de paz con Israel, un atentado perpetrado por una célula de Yihad Islámica Egipcia liderada por Jalid al Islambuli, posteriormente ejecutado.

Al Zawahiri abandonó el país en 1984 --tras su liberación de prisión-- para dirigirse a Arabia Saudí y a Pakistán, donde trabajó como cirujano atendiendo a milicianos que combatían en Afganistán contra las tropas de la Unión Soviética, un conflicto en el que el líder de Al Qaeda, Usama bin Laden, logró ascender como figura en el seno del yihadismo internacional.

En este país sería donde Al Zawahiri conociera a Bin Laden, erigido en uno de los líderes de los muyahidín afganos, hasta convertirse en uno de sus asesores más cercanos e incluso en uno de los principales ideólogos de Al Qaeda, fundada en 1988. Diez años después, ambos anunciaron la formación del Frente Islámico Mundial para la Yihad contra Judíos y Cruzados.

El grupo surgió de la unificación de Al Qaeda y Yihad Islámica Egipcia, tras lo que ambos emitieron una 'fatua' en la que describían el asesinato de estadounidenses y sus aliados como "una obligación" para los musulmanes, lo que se vio seguido por una cadena de atentados durante los siguientes tres años que tuvo su cúlmen en los ataques del 11-S.

Así, poco después de la publicación de la 'fatua' fueron ejecutados los atentados en 1998 contra las embajadas de Estados Unidos en Kenia y Tanzania, que dejaron más de 220 muertos, mientras que en el año 2000 fue perpetrado un ataque contra el 'USS Cole' en Yemen que mató a cerca de 20 marines estadounidenses.

Finalmente, Al Qaeda reclamó la autoría de los atentados del 11 de septiembre de 2011, en los que Al Zawahiri tuvo un papel clave, según ha recordado el presidente de Estados Unidos, Joe Biden. El mandatario ha resaltado durante el anuncio de su muerte que "estuvo todo el tiempo con Bin Laden". "Fue su 'número dos', su brazo derecho cuando fue ejecutado el ataque del 11-S", ha dicho.

Descentralización y pérdida de relevancia

El 11-S derivó en la invasión estadounidense de Afganistán, donde Al Qaeda contaba con sus principales bases de operaciones, y en la caída del régimen talibán, que había dado cobertura y apoyo al grupo. La situación provocó que tanto Bin Laden como Al Zawahiri tuvieran que permanecer escondidos, si bien continuaron emitiendo comunicados y organizando las operaciones y atentados del grupo terrorista en Afganistán y otros países del mundo.

La muerte de Bin Laden en una operación de las fuerzas especiales estadounidenses en 2011 en la ciudad paquistaní de Abbottabad elevó a Al Zawahiri a líder de Al Qaeda, un puesto desde el que supervisó un proceso de descentralización que ya arrancó en los últimos años de Bin Laden y que se aceleró desde entonces.

Al Zawahiri ha tenido bajo su égida una organización terrorista con una estructura menos centralizada y más dependiente de las operaciones de sus diferentes ramas, a menudo más centradas en intereses de tipo local o nacional, si bien el líder del grupo continuó pidiendo a sus miembros que perpetraran atentados contra intereses estadounidenses y occidentales en todo el mundo.

Sin embargo, la relevancia de Al Qaeda en el contexto del yihadismo internacional sufrió un duro varapalo en 2013, cuando se produjo una escisión en el seno de la rama del grupo en Irak en plena guerra civil en Siria, lo que derivó en el surgimiento de Estado Islámico en Irak y Siria, que eclipsó a la organización terrorista por sus avances territoriales en 2014, que derivaron en la creación de un 'califato' liderado por Abú Bakr al Baghdadi.

El crecimiento fulgurante de Al Baghdadi derivó en un trasvase de milicianos desde Al Qaeda hacia el nuevo grupo, con más presencia sobre el terreno y una mayor capacidad de reclutamiento bajo el mando de Al Zawahiri --quien llegó incluso a condenar los brutales métodos de Estado Islámico y pidió una mayor moderación en la selección de objetivos--, una figura con mucho menos carisma que Bin Laden en el escenario del integrismo islamista.

Bombardeo en Kabul

Durante los últimos años, las operaciones antiterroristas de Estados Unidos han ido socavando la cúpula de Al Qaeda, si bien Al Zawahiri había permanecido intocable hasta el ataque de este fin de semana. A pesar de que surgieron numerosas especulaciones acerca de su estado de salud e incluso su muerte, finalmente se habría trasladado a la capital de Afganistán, Kabul, con la cobertura de los talibán.

Los fundamentalistas lograron recuperar el control del país en agosto de 2021 después de que el entonces presidente, Ashraf Ghani, huyera ante el avance de los talibán hacia la capital en medio de un repliegue de tropas internacionales que arrancó a raíz del histórico acuerdo de paz firmado el 29 de febrero de 2020 en la capital de Qatar, Doha.

El acuerdo entre Estados Unidos y los talibán, en cuyas negociaciones no participaron las autoridades afganas, contemplaba el compromiso de los talibán de romper sus lazos con Al Qaeda y trabajar para evitar que su territorio fuera empleado para perpetrar atentados contra otros países, una promesa que ha sido puesta en duda desde entonces desde Washington.

De hecho, Naciones Unidas alertó en febrero de que Al Qaeda -que aplaudió la toma del poder por parte de los talibán- contaba con una mayor capacidad de movimiento en Afganistán desde agosto de 2021, algo negado por el grupo, que incidió en que "Afganistán está presenciando una seguridad ejemplar desde que el Emirato Islámico recuperó la total soberanía del país".

En esta línea, el Equipo de Apoyo Analítico y Supervisión de Sanciones de la ONU dijo en mayo que "la relación entre los talibán y Al Qaeda sigue siendo cercana, con la última celebrando el éxito de los primeros y renovando su compromiso de lealtad (al líder de los talibán, Hebatulá Ajundzada)", antes de agregar que Al Qaeda "cuenta con un santuario seguro bajo los talibán".

Una muestra de esta capacidad de movimiento habría sido el traslado del propio Al Zawahiri a Kabul en algún momento de 2022, donde fue finalmente ubicado por las autoridades estadounidenses, que el sábado llevaron a cabo un ataque con drones contra el balcón de una residencia de la capital. Los talibán, que en un primer momento negaron el suceso, han denunciado ahora que la operación supone una violación del acuerdo de Doha por parte de Washington.

Al Qaeda se encuentra por ello nuevamente sin una cabeza visible, sin que en esta ocasión esté claro quién podría hacerse con las riendas del grupo terrorista, que podrían recaer en Saif al Adel, un veterano yihadista argelino que reside en Irán desde 2003, buen parte del tiempo bajo custodia de las autoridades iraníes.