Biden, abierto a negociar con Putin pese a acusarlo de "genocidio" en Ucrania: "Siempre apoyaremos la paz"

El presidente de EEUU comunica a Zelenski el envío de otro paquete de asistencia militar por 800 millones de dólares, con armamento más letal, para hacer frente a Rusia en la nueva fase de la invasión centrada en el Donbás

Biden hablando por teléfono

Europa PressBiden hablando por teléfono

El presidente estadounidense, Joe Biden, sigue abierto a negociar con su homólogo ruso, Vladímir Putin, pese a haberlo acusado de cometer genocidio en Ucrania, dijo este miércoles la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki. La portavoz se posicionó así en una rueda de prensa en la que fue preguntada sobre si el uso de la palabra "genocidio" para describir la guerra en Ucrania significa que Biden ha cerrado la puerta a dialogar con Putin.

"No, disputaría esa noción. Las conversaciones de paz son algo que siempre vamos a apoyar, el presidente, el secretario de Estado o el asesor de seguridad nacional, siempre vamos a apoyar a los ucranianos en ese esfuerzo", aseveró.

Psaki defendió los comentarios que pronunció este martes Biden, quien en un acto en Iowa en el que estaba hablando de la inflación usó la palabra "genocidio" para describir la guerra en Ucrania.

Tras el revuelo que provocó ese comentario, Biden conversó con los periodistas que viajaban con él y afirmó que, a su parecer, Putin está cometiendo genocidio en Ucrania.

"Cada vez está más y más claro que Putin está intentando eliminar la idea de ser ucraniano. Las pruebas están aumentando. Son diferentes a las de la semana pasada. Están surgiendo más pruebas que muestran literalmente las cosas horribles que los rusos han hecho en Ucrania", declaró Biden.

El mandatario, sin embargo, dijo que dejaría a los abogados decidir a nivel internacional si los hechos en Ucrania cumplen con los requisitos para ser calificados como genocidio o no. "Pero a mí parece que sí", añadió.

Como Biden había hecho sus declaraciones en un discurso sobre la inflación, algunos analistas políticos empezaron a especular sobre si el mandatario se había salido o no del guion improvisado en un tema vital para la política exterior de Estados Unidos, algo que ya ha hecho en otras ocasiones.

Psaki no aclaró si estaba previsto que Biden hiciera ese comentario, pero recordó que él es el presidente de EEUU y "del mundo libre", por lo que puede dar a conocer su punto de vista cuando quiera.

Explicó también que el Departamento de Estado de EEUU y otras agencias gubernamentales llevarán a cabo un análisis legal interno para decidir si se designa formalmente como genocidio lo que está ocurriendo en Ucrania.

La Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, aprobada en 1948 por la ONU, considera que se está cometiendo un genocidio cuando se mata o cometen actos violentos contra un grupo con la intención de destruirlo total o parcialmente por su nacionalidad, étnica, raza o afiliación religiosa.

El Kremlin reaccionó este miércoles a los comentarios de Biden y consideró "inaceptable" la acusación.

Envío de armamento

Por otro lado, Biden comunicó este miércoles a su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, el envío de un paquete adicional de asistencia militar por 800 millones de dólares, con armamento más letal, para hacer frente a Rusia en la nueva fase de la invasión más centrada en el Donbás.

Tras hablar por teléfono con Zelenski, Biden afirmó en un comunicado que las armas estadounidenses y de otros países occidentales han sido "cruciales" para que Ucrania resista contra la invasión rusa en el primer mes y medio de guerra, con un "efecto devastador" para los objetivos de Rusia.

"(Nuestras armas) han ayudado a asegurar que (el presidente ruso Vladímir) Putin fracasara en sus objetivos bélicos iniciales de conquistar y controlar Ucrania. No podemos descansar ahora", subrayó Biden.

Según la lista difundida por el Pentágono, la nueva asistencia militar incluye por primera vez, desde el inicio de la invasión el pasado 24 de febrero, 18 cañones Howitzers de 155 milímetros con 40.000 municiones; a los que se suman 10 radares antiartillería del tipo AN/TPQ-36 y dos de vigilancia aérea AN/MPQ-54.

El paquete contiene, además, 300 drones Switchblade (que disponen de ojivas antiblindados), 500 misiles antitanques Javelin, 200 carros blindados para transporte de soldados, 100 vehículos acorazados ligeros Humvees, 11 helicópteros Mi-17, 30.000 cascos y uniformes blindados, y 2.000 prismáticos láser y ópticos.

En el listado destaca la presencia de equipos de protección ante posibles ataques químicos, biológicos y nucleares; y de embarcaciones no tripuladas de defensa costera.

Sobre el autor de esta publicación