Amnistía Internacional verifica bombardeos de Rusia con munición de racimo sobre Járkov

La ONG identifica al menos siete ataques de ese tipo, prohibidos por los tratados internacionales, y acusa a Moscú del empleo de cohetes no guiados para bombardear barrios residenciales

Metralla de munición de racimo en un cementerio de Járkov

Amnistía InternacionalMetralla de munición de racimo en un cementerio de Járkov

La ONG Amnistía Internacional ha identificado al menos 28 bombardeos indiscriminados lanzados por Rusia sobre la ciudad ucraniana de Járkov entre el 28 de febrero y el 30 de abril, de los cuales siete fueron efectuados con munición de racimo, cuyo uso está ampliamente prohibido en convenciones internacionales para la protección de los civiles.

En un nuevo informe publicado este lunes, Amnistía acusa a las fuerzas rusas de causar "muerte y destrucción generalizadas" a través de un bombardeo incesante de barrios residenciales y de emplear, "de forma reiterada", municiones de racimo 9N210 y 9N235, así como minas de dispersión sobre la ciudad, situada en el noreste de Ucrania, a escasos 30 kilómetros de la frontera rusa.

Amnistía acusa igualmente a Rusia del empleo de cohetes no guiados, como Grads y Uragans, para bombardear barrios residenciales de la ciudad, a pesar de que son "intrínsecamente imprecisos" y producen efectos destructivos de amplia dispersión.

El director del departamento médico de la administración militar regional de Járkov ha estimado, en su balance a Amnistía, que al menos 606 civiles han muerto y otros 1.248 han resultado heridos desde el comienzo de los ataques contra la ciudad el mismo día que empezó la invasión rusa de Ucrania, el 24 de febrero.

La ONG, por su parte, ha investigado una serie de ataques rusos que han causado "múltiples víctimas en áreas extensas", particularmente en el norte y el este de la ciudad: un total de 41 bombardeos en los que murieron al menos 62 personas y resultaron heridas al menos 196, con los testimonios de 160 residentes de la ciudad, entre ellos supervivientes de los ataques.

Amnistía, por ejemplo, denuncia que al menos nueve civiles murieron y más de 35 resultaron heridos por un ataque ruso con bombas de racimo en la calle de Myru y sus alrededores en el barrio de Industrialni.

Los investigadores de Amnistía han denunciado también que al menos seis personas murieron y 15 resultaron heridas la mañana del 24 de marzo, cuando municiones de racimo impactaron en un aparcamiento cercano a la estación de metro Akademika Pavlova, donde cientos de personas hacían cola para recibir ayuda humanitaria.

"La población de Járkov se ha enfrentado a incesantes bombardeos indiscriminados en los últimos meses, que han matado y herido a cientos de civiles", ha declarado la asesora general sobre respuesta a las crisis de Amnistía Internacional, Donatella Rovera.

"Han muerto personas en sus casas y en las calles, en parques y cementerios, mientras hacían cola para recibir ayuda humanitaria o compraban alimentos o medicinas", ha añadido.

"El uso reiterado de municiones de racimo prohibidas es escandaloso, y una muestra más del absoluto desprecio por las vidas civiles. Las fuerzas rusas responsables de estos terribles ataques deben rendir cuentas por sus acciones y las víctimas y sus familias deben recibir una reparación completa", concluye.