En Madrid se ve con otros ojos

Carlos Alcaraz

EFECarlos Alcaraz en la Copa DavisEl equipo español, con Carlos Alcaraz al frente, se juega ante Corea del Sur el pase a la fase final de la Copa Davis

Vivir en Madrid es estar en la pomada. Estar fuera de la capital es arriesgarse a quedarse al pairo. Me ocurrió la pasada semana. Estaba en Benicassim charlando con mi amigo Pepe Amorós, hijo de uno de los fundadores del Club Deportivo Villarreal, nacido en 1923 y desaparecido tras la Guerra Civil, sobre la magnífica defensa del Villarreal, la juventud de Pau Torres y la sapiencia y veteranía de Albiol, cuando de pronto, en los medios madrileños, se comenzó a ponderar la necesidad de que Luis Enrique convocara para la selección a Sergio Ramos, que está en París donde aún no ha brillado como se esperaba. Inesperadamente surgió incluso la polémica sobre la conveniencia de que el seleccionador llamara a Sergio que, aparentemente, estaba en fuera de juego. Es decir, sin sentar cátedra de lo que fue en años precedentes.

Llegué a Madrid y Carlos Alcaraz fue vencido en Copa Davis por Félix Auger. Y en estas resulta que el titular no era la derrota del número uno del mundo. Tengo la impresión de que debido a mi edad estoy tan desfasado que sigue creyendo que es más noticia que el mejor jugador sea vencido. La caída del murciano en el equipo español de Copa Davis casi fue disimulada porque se tituló sin su nombre y si con la derrota española. Debe ser también porque uno ya está sobrepasado para la calificación de las noticias cuando se topa con el titular de que gracias a Alcaraz se ganó a Corea. Previamente el triunfo lo había conseguido Roberto Bautista, el único que ganó los dos partidos que jugó.

Creo que nos hemos enamorado con razón de Carlos Alcaraz, pero también considero que hay que aplaudirle siempre que gane y no cuando es derrotado por un canadiense. Alcaraz ha conseguido llegar a lo más alto del tenis mundial y ello merece toda clase de plácemes, pero también conviene tener en cuenta que por su edad tan juvenil, está expuesto a tropiezos que no se deben ocultar o disimular. Una caída inesperada quizá le ayude a centrarse en el hecho de que tiene tanto futuro, tanto por delante, que puede servirle incluso como medicina que contenga el ego.

Posdata. En la selección faltaban jugadores considerados titulares por Luis Enrique. Están lesionados y por ello no estarán fuera de la lista definitiva. Oyarzábal, Laporte y Dani Olmo, aunque no jueguen en Zaragoza, seguirán contando con la confianza del seleccionador.

Sobre el autor de esta publicación

Julián García Candau

Nació en Vila-real (Castelló). Periodista.

Fue jefe de Deportes de “Ya”. Jefe de Deportes, Redactor Jefe y cronista parlamentario de “El País”. Director de Deportes de Televisión Española. Director de Deportes de la Agencia EFE. Director del diario “AS”. En la actualidad es colaborador de “Levante”.

Libros: “Santana”, “El fútbol sin ley”, “Historia de los Mundiales”, “Madrid-Barça- Historia de un desamor”, “La moral del Alcoyano”, “Bernabéu, el presidente”, “Celos, amor y muerte. Tragedias y pasiones del toreo” y “El deporte en la Guerra Civil”. Este libro el 26 de abril de 2008, el Premio de la Crítica en Valencia.

Ha colaborado en la Enciclopedia Espasa y en varios libros de diversos autores, entre ellos, “Historia de los espectáculos en España” y “Periodismo especializado”. En la actualidad es el único periodista en activo que informó de la victoria de la selección española de fútbol en la Copa de Europa en 1964. Posteriormente, asistió a las de 1968, 1980 y 2004.

Ha sido cronista de partidos de la selección española de fútbol desde 1963. Es el periodista deportivo que más crónicas ha dedicado al equipo nacional.

Ha sido enviado especial en campeonatos del Mundo de Alemania-74, Argentina-78, España-82, México-86, Italia-90, Estados Unidos-94, Francia-1998 y Alemania 2006.

Ha dirigido cursos de verano en la Universidad Menéndez y Pelayo de Santander y Juan Carlos I en Ronda, sobre cuestiones deportivas.

Ha pronunciado conferencias sobre deportes, olimpismo y lenguaje deportivo en diversas universidades españolas. Formó parte de la Comisión de Prensa del Comité Olímpico Internacional durante cinco años.

En 1975 le otorgaron el Premio Promosport en San Sebastián.

En 1989, recibió el Premio de Periodista del Año de “El Mundo Deportivo” de Barcelona.

En 1992 le fue concedido el premio Víctor de la Serna de la Asociación de la Prensa de Madrid. Es el único periodista deportivo que lo posee.

En 2006, le fue otorgada la medalla de plata el Mérito Deportivo. También fue distinguido con la Medalla del Barón de Coubertin que concede el Comité Olímpico Internacional.