Final y victoria épica

Final Eurobasket

EFEFIBA EuroBasket 2022

La selección masculina de baloncesto estaba destinada, según los pronósticos, a conseguir un éxito si pasaba de la ronda inicial. A partir de ese momento los siguientes pasos estaban considerados la última estación. Y sucedió lo inesperado, lo que ninguno los grandes expertos en el tema había podido presumir. Sucedió que en el partido decisivo para llegar a la final se eliminó a Alemania. Con este paso ya estaba todo conseguido. Llegar a la final era premio suficiente. Perder con Francia habría sido lo natural. Caer en el último trance se habría considerado premio suficiente para una selección joven, que no contaba con las grandes figuras de antaño, que había conseguido mucho más de lo que se le podía exigir. Nos pusimos ante el televisor considerando que mantener el tipo era bastante, que plantar cara a los franceses, que tenían tres torres entre ellos, completaba una función que aplaudiríamos aunque los franceses fuesen los campeones.

Confieso que muy pocas veces había tenido tal cúmulo de emociones y suspiros viendo a la selección. La vi ganar la plata en Los Ángeles contra Estados Unidos y creí que los éxitos posteriores eran simplemente la herencia de aquellos locos diablos que en los Juegos Olímpicos hicieron la gran machada de plantarse en la final. Pero ahora, en Berlín, quienes hemos vivido siempre al borde del ataque de nervios por pertenecer a Estudiantes y las dificultades que hemos sufrido para ganar un título, vivimos el domingo un estado de ansiedad tremendo. Íbamos ganando, pero pensábamos que era espejismo, que al final se impondrían los galos. Y fueron los nuestros los que se impusieron a los favoritos. Destacar a alguno de los triunfadores sería injusto porque quienes pisaron la cancha y quienes estuvieron en el banquillo lucharon para conseguir lo impensado.

Ya fue éxito extraordinario el Mundial con los Gasol. Lo de este domingo ha sido más importante y mucho más impactante porque incluso los hermanos Hernangómez, que están en la NBA, no son las estrellas de otras épocas y quizás ello fue uno de los valores del equipo. Todos combatieron al mismo nivel épico. Vencer a Francia en la final y con la diferencia con que se logró nunca habría sido pronosticado. La selección estuvo muy por encima de lo que cabía augurar. Rompieron todos los pronósticos y con todos ellos vibraron millones de españoles porque quienes no vieron el partido en directo, lo hicieron después de ver el del Metropolitano. En este caso los telespectadores tuvieron la oportunidad de equiparar a quienes hicieron un partido de fútbol mediocre y quienes nos llenaron de orgullo en Berlín. Cada canasta la hicimos los espectadores desde casa. Lo campeones no estuvieron solos en su país. Todos estuvimos con ellos. Y tirando a canasta para sumar tres puntos.

Posdata. El baloncesto español ha ganado en las distintas categorías europeas en los últimos meses, al margen del oro de Berlín, cuatro oros, categorías masculina y femenina y cinco platas. Pruebe y compare.

Sobre el autor de esta publicación

Julián García Candau

Nació en Vila-real (Castelló). Periodista.

Fue jefe de Deportes de “Ya”. Jefe de Deportes, Redactor Jefe y cronista parlamentario de “El País”. Director de Deportes de Televisión Española. Director de Deportes de la Agencia EFE. Director del diario “AS”. En la actualidad es colaborador de “Levante”.

Libros: “Santana”, “El fútbol sin ley”, “Historia de los Mundiales”, “Madrid-Barça- Historia de un desamor”, “La moral del Alcoyano”, “Bernabéu, el presidente”, “Celos, amor y muerte. Tragedias y pasiones del toreo” y “El deporte en la Guerra Civil”. Este libro el 26 de abril de 2008, el Premio de la Crítica en Valencia.

Ha colaborado en la Enciclopedia Espasa y en varios libros de diversos autores, entre ellos, “Historia de los espectáculos en España” y “Periodismo especializado”. En la actualidad es el único periodista en activo que informó de la victoria de la selección española de fútbol en la Copa de Europa en 1964. Posteriormente, asistió a las de 1968, 1980 y 2004.

Ha sido cronista de partidos de la selección española de fútbol desde 1963. Es el periodista deportivo que más crónicas ha dedicado al equipo nacional.

Ha sido enviado especial en campeonatos del Mundo de Alemania-74, Argentina-78, España-82, México-86, Italia-90, Estados Unidos-94, Francia-1998 y Alemania 2006.

Ha dirigido cursos de verano en la Universidad Menéndez y Pelayo de Santander y Juan Carlos I en Ronda, sobre cuestiones deportivas.

Ha pronunciado conferencias sobre deportes, olimpismo y lenguaje deportivo en diversas universidades españolas. Formó parte de la Comisión de Prensa del Comité Olímpico Internacional durante cinco años.

En 1975 le otorgaron el Premio Promosport en San Sebastián.

En 1989, recibió el Premio de Periodista del Año de “El Mundo Deportivo” de Barcelona.

En 1992 le fue concedido el premio Víctor de la Serna de la Asociación de la Prensa de Madrid. Es el único periodista deportivo que lo posee.

En 2006, le fue otorgada la medalla de plata el Mérito Deportivo. También fue distinguido con la Medalla del Barón de Coubertin que concede el Comité Olímpico Internacional.