El Madrid se lo cree

Vinicius dispara a puerta en el Real Madrid-Leipzig

EFEVinicius dispara a puerta en el Real Madrid-Leipzig

El Real Madrid vive inmerso en una moral que ni la del Alcoyano. En la pasada temporada no era ni medianamente favorito y ganó la decimocuarta. Hay razones suficientes para creer que en la presente campaña es aspirante aunque las agencias de apuestas británicas no le concedan tal condición. Los apostadores no cuentan con la condición singular del equipo madridista: se lo cree.

El ánimo de los jugadores madridistas está demostrado que no decae ni siquiera en condiciones adversas. Incluso cuando el marcador le es desfavorable siempre acaba surgiendo un golpe de gracia, un impacto de rebeldía que le lleva a la victoria. No hay ningún conjunto europeo que pueda comparársele en aspectos como coraje final y ánimo suficiente para revertir lo que parecía inminentemente desfavorable. El Madrid nunca está vencido mientras quede un minuto por disputar. Anoche, costumbre de la casa, tuvo que acudir al esfuerzo final para conseguir el triunfo. El gol de Valverde fue el alivio y el de Asensio, que suplió a Camavinga, el premio que no se esperaba durante muchos minutos.

En la segunda parte el Madrid salió con más fuerza y durante la mayor parte de estos minutos logró dominar más e intentar la llegada del gol. Hubo varias jugadas en las que la falta de remate certero prolongó más la incertidumbre.

Vinicius no estuvo demasiado certero en sus llegadas pero en una de ellas envió el balón al área donde lo cazó Valverde, el mejor del equipo durante todo el encuentro y auténtico revulsivo en los minutos decisivos, se preparó la pelota con la derecha, que pareció el disparo más adecuado y con la izquierda marcó.

Al Madrid en el primer tiempo le bastó con Courtois para mantener el empate a cero. Fue suficiente que el portero detuviera tres claras ocasiones de gol para que el equipo, que no consiguió dominar en todo estos minutos se fuera el vestuario salvando la derrota que se ganó por superioridad ante el Leipzig.

El Leipzig es equipo alemán lo que le concede una condición casi siempre admirable. Jugó muy coordinado y además de cortar toda inspiración madridista, la que se le debía suponer, por medio de Timo Werner y Nkunku puso en aprietos al Madrid. Y Diallo fue fortín defensivo como Hairada en los contragolpes.

El Madrid sin Kroos que ponga orden en el juego, sin Modric en su mejor momento, Tchuameni y Camavinga crearon poco juego, pocas jugadas en las que se pudiera llegar al remate. Disparo a puerta el Leipzig en muchas más ocasiones con la particularidad de que el Madrid no encontró el hueco en los tres palos. No brilló Rodrygo como falso nueve y Vinicius creó pocas situaciones de auténtico peligro. Al margen de dos detalles de artesanía no pesó en el ataque como otras veces. Sensiblemente, el conjunto alemán dominó más el juego, poseyó el balón con más frecuencia y vino a poner sobre el papel el hecho de que la alineación compuesta por Ancelotti no era la más feliz.

Sorprendió que Ancelotti tardara tanto en hacer cambios.

Sobre el autor de esta publicación

Julián García Candau

Nació en Vila-real (Castelló). Periodista.

Fue jefe de Deportes de “Ya”. Jefe de Deportes, Redactor Jefe y cronista parlamentario de “El País”. Director de Deportes de Televisión Española. Director de Deportes de la Agencia EFE. Director del diario “AS”. En la actualidad es colaborador de “Levante”.

Libros: “Santana”, “El fútbol sin ley”, “Historia de los Mundiales”, “Madrid-Barça- Historia de un desamor”, “La moral del Alcoyano”, “Bernabéu, el presidente”, “Celos, amor y muerte. Tragedias y pasiones del toreo” y “El deporte en la Guerra Civil”. Este libro el 26 de abril de 2008, el Premio de la Crítica en Valencia.

Ha colaborado en la Enciclopedia Espasa y en varios libros de diversos autores, entre ellos, “Historia de los espectáculos en España” y “Periodismo especializado”. En la actualidad es el único periodista en activo que informó de la victoria de la selección española de fútbol en la Copa de Europa en 1964. Posteriormente, asistió a las de 1968, 1980 y 2004.

Ha sido cronista de partidos de la selección española de fútbol desde 1963. Es el periodista deportivo que más crónicas ha dedicado al equipo nacional.

Ha sido enviado especial en campeonatos del Mundo de Alemania-74, Argentina-78, España-82, México-86, Italia-90, Estados Unidos-94, Francia-1998 y Alemania 2006.

Ha dirigido cursos de verano en la Universidad Menéndez y Pelayo de Santander y Juan Carlos I en Ronda, sobre cuestiones deportivas.

Ha pronunciado conferencias sobre deportes, olimpismo y lenguaje deportivo en diversas universidades españolas. Formó parte de la Comisión de Prensa del Comité Olímpico Internacional durante cinco años.

En 1975 le otorgaron el Premio Promosport en San Sebastián.

En 1989, recibió el Premio de Periodista del Año de “El Mundo Deportivo” de Barcelona.

En 1992 le fue concedido el premio Víctor de la Serna de la Asociación de la Prensa de Madrid. Es el único periodista deportivo que lo posee.

En 2006, le fue otorgada la medalla de plata el Mérito Deportivo. También fue distinguido con la Medalla del Barón de Coubertin que concede el Comité Olímpico Internacional.