En Munich, ni Lewandowski

Lewandowski, en un lance del Bayern-Barcelona

EFELewandowski, en un lance del Bayern-Barcelona

Lewandowski volvió al lugar del crimen, pero la policía lo detuvo. Tras ocho años en los que fue el máximo goleador del Bayern con su nuevo club, el Barcelona, volvió a Munich. Todos sus esfuerzos fueron baldíos y el Barça, mejor durante todo el primer tiempo, creador de máximas ocasiones de gol, en la segunda mitad, en cinco minutos encajó dos goles y con ellos la superioridad quedó empañada. Lewandowski salió de Munich sin catar la gloria del gol y el Barça confirmó que el Bayern es más que su bestia negra. Ni siquiera con el renovado equipo con el que se presentó pudo hace olvidar que parece maldición cada enfrentamiento y siempre derrota.

Importaba mucho el resultado porque en Liga de Campeones toda victoria además de ayudar a la clasificación para la ronda siguiente, concede premios en metálico que teniendo en cuenta los actuales salarios de los futbolistas vencer en el césped es también ganar en la arcas. Pero por encima todo estaba la vuelta de Lewandowski.

Bayern y Barça tienen calidad suficiente para aspirar a todo y en Munich brindaron un gran espectáculo porque hubo constantes ataques y ocasiones de gol. Dominó más el equipo barcelonés y creó más ocasiones. Lewandowski tuvo tres y Neuer le privó de una y los defensores taparon varios remates finales.

Cada jugada de ataque barcelonista anunciaba peligro y cada contraataque, siempre muy rápido, del Bayern presagiaba peligro casi inminente. Sané, Mané y Musiala llevaron el balón con peligro aunque Ter Stegen solo tuvo que antevenir mucho en la segunda parte. Lo contrario que Neuer que fue determinante para que el primer tiempo acabara con empate a cero.

Durante todo el primer tiempo el futbol fue de sustos. Las defensas se tuvieron que emplear a fondo para evitar los tantos. Fue un mano a mano esplendoroso porque en todo momento se podía prever que unos u otros llevarían la pelota a la red.

En el Barça, Lewandowski tuvo detalles de auténtico genio, pero falló en el remate. Pedri dirigió el juego con sabiduría y Dembelé y Raphinha intentaron llevar el peligro por las bandas aunque no acabaron de hallar su mejor momento. Entre otras razones por Davies les cortó el paso muchas veces.

El momento casi cumbre fue en el minuto 26. Neuer sacó con las manos el remate de cabeza de Lewandowski. Antes, había evitado con el pie el remate de Pedri. El delantero polaco tantas veces acertado en estadio muniqués tuvo el gol en sus botas y lanzó la pelota a la grada. No encontró el momento clave para reivindicarse de nuevo como goleador, pero esta vez en contra.

El Bayer aprovechó un córner para marcar el primer gol y Sané hizo jugada en la que se burló a varios contrarios y finalmente batió a Ter Stegen. A partir de ese momento los barcelonistas con los cambios efectuados por Xavi jugaron contra reloj y de nuevo les faltó acierto. Pedri tuvo el gol más claro y no lo consiguió. Dembelé intentó la jugada salvadora y siempre surgía Upamecano o Kimmiich para aliviar a su portero. No jugó mal el Barça. No fue interior, pero falló en el remate. Ni siquiera Lewandowski.

Sobre el autor de esta publicación

Julián García Candau

Nació en Vila-real (Castelló). Periodista.

Fue jefe de Deportes de “Ya”. Jefe de Deportes, Redactor Jefe y cronista parlamentario de “El País”. Director de Deportes de Televisión Española. Director de Deportes de la Agencia EFE. Director del diario “AS”. En la actualidad es colaborador de “Levante”.

Libros: “Santana”, “El fútbol sin ley”, “Historia de los Mundiales”, “Madrid-Barça- Historia de un desamor”, “La moral del Alcoyano”, “Bernabéu, el presidente”, “Celos, amor y muerte. Tragedias y pasiones del toreo” y “El deporte en la Guerra Civil”. Este libro el 26 de abril de 2008, el Premio de la Crítica en Valencia.

Ha colaborado en la Enciclopedia Espasa y en varios libros de diversos autores, entre ellos, “Historia de los espectáculos en España” y “Periodismo especializado”. En la actualidad es el único periodista en activo que informó de la victoria de la selección española de fútbol en la Copa de Europa en 1964. Posteriormente, asistió a las de 1968, 1980 y 2004.

Ha sido cronista de partidos de la selección española de fútbol desde 1963. Es el periodista deportivo que más crónicas ha dedicado al equipo nacional.

Ha sido enviado especial en campeonatos del Mundo de Alemania-74, Argentina-78, España-82, México-86, Italia-90, Estados Unidos-94, Francia-1998 y Alemania 2006.

Ha dirigido cursos de verano en la Universidad Menéndez y Pelayo de Santander y Juan Carlos I en Ronda, sobre cuestiones deportivas.

Ha pronunciado conferencias sobre deportes, olimpismo y lenguaje deportivo en diversas universidades españolas. Formó parte de la Comisión de Prensa del Comité Olímpico Internacional durante cinco años.

En 1975 le otorgaron el Premio Promosport en San Sebastián.

En 1989, recibió el Premio de Periodista del Año de “El Mundo Deportivo” de Barcelona.

En 1992 le fue concedido el premio Víctor de la Serna de la Asociación de la Prensa de Madrid. Es el único periodista deportivo que lo posee.

En 2006, le fue otorgada la medalla de plata el Mérito Deportivo. También fue distinguido con la Medalla del Barón de Coubertin que concede el Comité Olímpico Internacional.