La Liga, sin las grandes estrellas

Sevilla - Barcelona

EFEEl delantero polaco del FC Barcelona Robert Lewandowski

La gran figura futbolística del momento es el nórdico Haaland miembro del Manchester City. La Liga española, que durante años ha contado con figuras de categoría mundial, se ha quedado ahora, sin Messi y Cristiano, los últimos grandes, ha quedado relegada a un segundo plano en lo que se refiere a los elencos de primer orden. Por España han pasado además de los citados, jugadores como Maradona, Romario y Ronaldo y una larga serie empezando por Di Stéfano y sin que olvidemos a Cruyff, las estrellas de su tiempo. Haaland está en Inglaterra y la segunda gran imagen, Mbappé, ha renovado su contrato con el P.S.G. Este futbolista, que fue seguido por el Real Madrid, optó finalmente por el contrato excepcional de París y nos quedamos sin verle.

Los grandes fichajes a los que aspiran clubes y la Liga de Fútbol Profesional están fundamentados en los patrocinios y los contratos con las cadenas de televisión. Ambos datos están muy fundamentados en los jugadores que atraigan la atención a todo el mundo balompédico. En los últimos años, la Liga ha tratado de ampliar el negocio audiovisual en extremo oriente y en el resto del mundo donde está creciendo el fútbol. Para que los dineros lleguen abundantemente no basta con que tomen el mando de las sociedades anónimas jeques o grandes potentados que, de vez en cuando, se encaprichan del fútbol y en ocasiones acuden a este tipo de negocio para aprovecharlo en favor de actividades privadas.

En la Liga española contamos esta temporada con jugadores de prestigio, pero ya reconocidos. La gran novedad es Lewandowski, jugador de categoría excepcional, que ya está, en teoría, en los últimos años de su profesión.

La Liga española, sus clubes, están en su mayoría arruinados. Hay algún caso de cercana quiebra. La Liga inglesa, que fue la primera que se promocionó en países asiáticos, sigue teniendo ventaja económica sobre otras competiciones nacionales. La española ha decaído y todo lujo acaba siempre en Madrid y Barça. No da para más.

Sobre el autor de esta publicación

Julián García Candau

Nació en Vila-real (Castelló). Periodista.

Fue jefe de Deportes de “Ya”. Jefe de Deportes, Redactor Jefe y cronista parlamentario de “El País”. Director de Deportes de Televisión Española. Director de Deportes de la Agencia EFE. Director del diario “AS”. En la actualidad es colaborador de “Levante”.

Libros: “Santana”, “El fútbol sin ley”, “Historia de los Mundiales”, “Madrid-Barça- Historia de un desamor”, “La moral del Alcoyano”, “Bernabéu, el presidente”, “Celos, amor y muerte. Tragedias y pasiones del toreo” y “El deporte en la Guerra Civil”. Este libro el 26 de abril de 2008, el Premio de la Crítica en Valencia.

Ha colaborado en la Enciclopedia Espasa y en varios libros de diversos autores, entre ellos, “Historia de los espectáculos en España” y “Periodismo especializado”. En la actualidad es el único periodista en activo que informó de la victoria de la selección española de fútbol en la Copa de Europa en 1964. Posteriormente, asistió a las de 1968, 1980 y 2004.

Ha sido cronista de partidos de la selección española de fútbol desde 1963. Es el periodista deportivo que más crónicas ha dedicado al equipo nacional.

Ha sido enviado especial en campeonatos del Mundo de Alemania-74, Argentina-78, España-82, México-86, Italia-90, Estados Unidos-94, Francia-1998 y Alemania 2006.

Ha dirigido cursos de verano en la Universidad Menéndez y Pelayo de Santander y Juan Carlos I en Ronda, sobre cuestiones deportivas.

Ha pronunciado conferencias sobre deportes, olimpismo y lenguaje deportivo en diversas universidades españolas. Formó parte de la Comisión de Prensa del Comité Olímpico Internacional durante cinco años.

En 1975 le otorgaron el Premio Promosport en San Sebastián.

En 1989, recibió el Premio de Periodista del Año de “El Mundo Deportivo” de Barcelona.

En 1992 le fue concedido el premio Víctor de la Serna de la Asociación de la Prensa de Madrid. Es el único periodista deportivo que lo posee.

En 2006, le fue otorgada la medalla de plata el Mérito Deportivo. También fue distinguido con la Medalla del Barón de Coubertin que concede el Comité Olímpico Internacional.