El mercado está loco

Carlo Ancelotti y Casemiro

EFECarlo Ancelotti y Casemiro

La Liga tan singular que se está disputado va a tener hasta el cierre del mercado de fichajes movimientos impropios de otras temporadas. Además del condicionamiento del Mundial, que competitivamente forma parte del programa de los clubes es decir, del planteamiento de los entrenadores que han de ir estudiando sobre la marcha el modo de hacer jugar a quienes aspiran al Mundial y a quienes están llegando a los clubes sin que hayan pertenecido al plantel desde el primer día. En este momento son pocos los entrenadores que tienen claro su programa.

Las múltiples operaciones de salidas y entradas hacen casi imposible planificar el campeonato, Además con el parón de noviembre y diciembre los problemas tácticos se van a multiplicar.

Una de la características de la presente temporada está en el hecho de que la globalización está superando todos los proyectos. Jugadores españoles con cierta categoría están siendo tentados por sociedades de los países asiáticos. Japón y China ya no son lo únicos países con ofertas extraordinarias. Allí han acudido entrenadores y se está a la espera de que lleguen jugadores intencionales como Alcácer.

Los futbolistas españoles están siendo más apreciados que antaño y de ahí que en la Premier figuren nombres que años atrás ni siquiera habrían figurado en las cartera de las intermediarios. Entre los rumores más sorprendentes está el de las posibilidades que tiene Casemiro de emigrar. Los futbolistas que han alcanzado notoriedad a pesar de los años, están por encima de los treinta, siguen teniendo ofertas importantes. El mundo que todavía se está explorando es el de Estados Unidos. Emiratos o Qatar están detrás de jugadores que tienen sitio seguro en sus actuales clubes, pero las ofertas que llegan son muy tentadoras. Sería el colmo el día que al Real Madrid le saquen un hombre como Casemiro, Benzema o Courtois. En el Bernabéu no parece probable que Florentino Pérez acepte trasvases de este tipo.

Sobre el autor de esta publicación

Julián García Candau

Nació en Vila-real (Castelló). Periodista.

Fue jefe de Deportes de “Ya”. Jefe de Deportes, Redactor Jefe y cronista parlamentario de “El País”. Director de Deportes de Televisión Española. Director de Deportes de la Agencia EFE. Director del diario “AS”. En la actualidad es colaborador de “Levante”.

Libros: “Santana”, “El fútbol sin ley”, “Historia de los Mundiales”, “Madrid-Barça- Historia de un desamor”, “La moral del Alcoyano”, “Bernabéu, el presidente”, “Celos, amor y muerte. Tragedias y pasiones del toreo” y “El deporte en la Guerra Civil”. Este libro el 26 de abril de 2008, el Premio de la Crítica en Valencia.

Ha colaborado en la Enciclopedia Espasa y en varios libros de diversos autores, entre ellos, “Historia de los espectáculos en España” y “Periodismo especializado”. En la actualidad es el único periodista en activo que informó de la victoria de la selección española de fútbol en la Copa de Europa en 1964. Posteriormente, asistió a las de 1968, 1980 y 2004.

Ha sido cronista de partidos de la selección española de fútbol desde 1963. Es el periodista deportivo que más crónicas ha dedicado al equipo nacional.

Ha sido enviado especial en campeonatos del Mundo de Alemania-74, Argentina-78, España-82, México-86, Italia-90, Estados Unidos-94, Francia-1998 y Alemania 2006.

Ha dirigido cursos de verano en la Universidad Menéndez y Pelayo de Santander y Juan Carlos I en Ronda, sobre cuestiones deportivas.

Ha pronunciado conferencias sobre deportes, olimpismo y lenguaje deportivo en diversas universidades españolas. Formó parte de la Comisión de Prensa del Comité Olímpico Internacional durante cinco años.

En 1975 le otorgaron el Premio Promosport en San Sebastián.

En 1989, recibió el Premio de Periodista del Año de “El Mundo Deportivo” de Barcelona.

En 1992 le fue concedido el premio Víctor de la Serna de la Asociación de la Prensa de Madrid. Es el único periodista deportivo que lo posee.

En 2006, le fue otorgada la medalla de plata el Mérito Deportivo. También fue distinguido con la Medalla del Barón de Coubertin que concede el Comité Olímpico Internacional.