El Athletic es seña de identidad y fe

EFEEl delantero del Athletic de Bilbao Iñaki Williams disputa un balón con Jaume Costa, defensa del Mallorca

Ser del Athletic Club es seña de identidad futbolística. Ser socio y abonado de San Mamés es la práctica de una fe. Ser  fiel a la historia tiene gran mérito porque el futuro siempre se presenta muy incierto. Los seguidores del club vizcaíno saben de antemano que su papel, salvo contadísimas ocasiones es secundario. Ganar la Liga es aspiración que solamente se cumple muy de tarde en tarde. No ocurría así hace años cuando el titulo liguero se lo disputaban varios clubes. Los acontecimientos han cambiado radicalmente. España es el país en el que su Liga tiene menos campeones. El número de los que han llegado a la cima es muy reducido. En las última décadas salvo excepciones casi circunstanciales, los campeonatos se los juegan Madrid y Barcelona. El Atlético es tercero en discordia como lo fue el Valencia de Rafa Benítez. Y el propio Athletic con Javier Clemente y la Real Sociedad de Arconada a López Ufarte.

Para la mayoría de los clubes la ilusión está centrada casi exclusivamente en la Copa y el acceso a un torneo europeo. Una gran temporada se considera aquella en que los clubes de la segunda fila alcanzan una de las cuatro plazas de Liga de Campeones o se clasifican para la Liga Europa.

En el Athletic ha habido elecciones y, consecuentemente, nuevo presidente. El nuevo dirigente ha creído en Valverde para dirigir el equipo. El debut no ha sido feliz porque no ha pasado del empate a cero con el Mallorca, equipo que ha de luchar por mantenerse en la categoría.

En el equipo vizcaíno se ha vuelto a notar la ausencia de un rematador. Todas las voces  reclaman la presencia de un futbolista que encarnase las virtudes de Aduriz. Las ilusiones puestas en Iñaki Williams no se cumplen. Es jugador, se mueve en el contragolpe, pero no es un ariete típicamente bilbaíno. La cantera actual no traduce las esencias de los viejos rematadores. El Athletic fue en mi niñez el equipo al que nos apuntábamos casi todos después del nuestro propio. Pero ahora ya no recitamos aquellas delanteras épicas. Valverde lo va a tener difícil para satisfacer a una hinchada que aunque se conforma con su destino también aspira a tardes ilusionantes.

Posdata. A Xavi Gracia le prometieron refuerzos y no los tuvo salvo cuatro acompañantes para la procesión. Bordalás también acabó sin conseguir que sus peticiones fueran cumplidas. Gatusso llega de la mano de Mendes y Lim y se tendrá que conformar con lo que tiene. Con lo que proporciona el Mestalla.

Sobre el autor de esta publicación

Julián García Candau

Nació en Vila-real (Castelló). Periodista.

Fue jefe de Deportes de “Ya”. Jefe de Deportes, Redactor Jefe y cronista parlamentario de “El País”. Director de Deportes de Televisión Española. Director de Deportes de la Agencia EFE. Director del diario “AS”. En la actualidad es colaborador de “Levante”.

Libros: “Santana”, “El fútbol sin ley”, “Historia de los Mundiales”, “Madrid-Barça- Historia de un desamor”, “La moral del Alcoyano”, “Bernabéu, el presidente”, “Celos, amor y muerte. Tragedias y pasiones del toreo” y “El deporte en la Guerra Civil”. Este libro el 26 de abril de 2008, el Premio de la Crítica en Valencia.

Ha colaborado en la Enciclopedia Espasa y en varios libros de diversos autores, entre ellos, “Historia de los espectáculos en España” y “Periodismo especializado”. En la actualidad es el único periodista en activo que informó de la victoria de la selección española de fútbol en la Copa de Europa en 1964. Posteriormente, asistió a las de 1968, 1980 y 2004.

Ha sido cronista de partidos de la selección española de fútbol desde 1963. Es el periodista deportivo que más crónicas ha dedicado al equipo nacional.

Ha sido enviado especial en campeonatos del Mundo de Alemania-74, Argentina-78, España-82, México-86, Italia-90, Estados Unidos-94, Francia-1998 y Alemania 2006.

Ha dirigido cursos de verano en la Universidad Menéndez y Pelayo de Santander y Juan Carlos I en Ronda, sobre cuestiones deportivas.

Ha pronunciado conferencias sobre deportes, olimpismo y lenguaje deportivo en diversas universidades españolas. Formó parte de la Comisión de Prensa del Comité Olímpico Internacional durante cinco años.

En 1975 le otorgaron el Premio Promosport en San Sebastián.

En 1989, recibió el Premio de Periodista del Año de “El Mundo Deportivo” de Barcelona.

En 1992 le fue concedido el premio Víctor de la Serna de la Asociación de la Prensa de Madrid. Es el único periodista deportivo que lo posee.

En 2006, le fue otorgada la medalla de plata el Mérito Deportivo. También fue distinguido con la Medalla del Barón de Coubertin que concede el Comité Olímpico Internacional.