Palancas, pero sin goles

EFELewandowski en una acción del Barça - Rayo

Hubo palancas, pero no goles. El Barça compareció en el Camp Nou con casi todas sus nuevas estrellas. El recinto se llenó como si fuera fiesta mayor. El público esperaba al nuevo Barça, al equipo que va a romper con las desesperanzas de la campaña anterior. El aficionado azulgrana ya cuenta con que las promesas de fichajes se han confirmado y el futuro tiene que ser muy distinto al de la campaña anterior. Sin embargo, la presentación del nuevo equipo, la aparición del nuevo conjunto y la confirmación de que Xavi llevará la nave a buen puerto, no se dio. El Rayo Vallecano, club modesto y de los que ha de luchar por no descender, plantó cara, tuvo atrevimiento, no se acomplejó y puso en más apuros de los previstos a quienes están destinados, según pronósticos caseros, a ser el conjunto que recuerde los mejor de los años vividos.

Xavi se ha encontrado con un plantel tan nuevo que no ha tenido tiempo de armonizar las piezas. Toda la ilusión estaba proyectada en volver a dar una exhibición goleadora en la que, sobre todo Lewandowski le hiciera el harakiri al club madrileño.

El nuevo Barça es tan nuevo que no recuerda al de Guardiola. Ni al de Tito Vilanova, ni tampoco al de Luis Enrique. El nuevo Barça es simplemente nuevo aunque con las fisuras de antaño.  Tuvo que aparecer De Jong en la segunda arte para que se constatará que venderle es error, inmenso error, que dijo De la Cierva de Adolfo Suárez antes de que éste lo nombrara ministro.

Xavi tuvo que recurrir a Aubameyang en el tiempo en que corrían los minutos sin goles. En el banquillo estuvo sentado todo el tiempo Ferrán Torres, que costó un congo y no se sabe qué se puede hacer con él.

La primera jornada liguera estaba centrada en el Barcelona. El Madrid ya venía cargado de lauros con la Supercopa y cualquier resultado en el debú liguero estaba perdonado. No ocurría así con el Barça que después de publicitar tantas palancas, tras vender tanto patrimonio e hipotecar la entidad para un cuarto de siglo, la presentación oficial ante los suyos quedó en gran decepción. No se puede afirmar que el primer resultado vaya a ser el condicionante o característica de la temporada, pero con halagos de tanta palanca nos hemos quedado sin goles.

Posdata. El Villarreal ganó plácidamente en Valladolid y lo hizo con goles de dos canteranos. El club, el segundo más joven de Primera, sigue siendo ejemplo en muchos aspectos.

Sobre el autor de esta publicación

Julián García Candau

Nació en Vila-real (Castelló). Periodista.

Fue jefe de Deportes de “Ya”. Jefe de Deportes, Redactor Jefe y cronista parlamentario de “El País”. Director de Deportes de Televisión Española. Director de Deportes de la Agencia EFE. Director del diario “AS”. En la actualidad es colaborador de “Levante”.

Libros: “Santana”, “El fútbol sin ley”, “Historia de los Mundiales”, “Madrid-Barça- Historia de un desamor”, “La moral del Alcoyano”, “Bernabéu, el presidente”, “Celos, amor y muerte. Tragedias y pasiones del toreo” y “El deporte en la Guerra Civil”. Este libro el 26 de abril de 2008, el Premio de la Crítica en Valencia.

Ha colaborado en la Enciclopedia Espasa y en varios libros de diversos autores, entre ellos, “Historia de los espectáculos en España” y “Periodismo especializado”. En la actualidad es el único periodista en activo que informó de la victoria de la selección española de fútbol en la Copa de Europa en 1964. Posteriormente, asistió a las de 1968, 1980 y 2004.

Ha sido cronista de partidos de la selección española de fútbol desde 1963. Es el periodista deportivo que más crónicas ha dedicado al equipo nacional.

Ha sido enviado especial en campeonatos del Mundo de Alemania-74, Argentina-78, España-82, México-86, Italia-90, Estados Unidos-94, Francia-1998 y Alemania 2006.

Ha dirigido cursos de verano en la Universidad Menéndez y Pelayo de Santander y Juan Carlos I en Ronda, sobre cuestiones deportivas.

Ha pronunciado conferencias sobre deportes, olimpismo y lenguaje deportivo en diversas universidades españolas. Formó parte de la Comisión de Prensa del Comité Olímpico Internacional durante cinco años.

En 1975 le otorgaron el Premio Promosport en San Sebastián.

En 1989, recibió el Premio de Periodista del Año de “El Mundo Deportivo” de Barcelona.

En 1992 le fue concedido el premio Víctor de la Serna de la Asociación de la Prensa de Madrid. Es el único periodista deportivo que lo posee.

En 2006, le fue otorgada la medalla de plata el Mérito Deportivo. También fue distinguido con la Medalla del Barón de Coubertin que concede el Comité Olímpico Internacional.