Cristiano, ofensa para muchos atléticos

Cristiano Ronaldo

El verano nos ha traído mucho calor en el fútbol. Creíamos que sin competiciones oficiales estaríamos aburridos y más pendientes del Tour y del tenis de Alcaraz que de las incursiones de barcelonistas y madridistas y ha saltado la noticia más interesante de julio. Los finales de mes nos han llevado a un prometedor agosto. Arde Madrid y especialmente en los aledaños del Metropolitano. Los atléticos están sorprendidos y en algunos casos cabreados en grado sumo por si se produce el fichaje de Cristiano Ronaldo por el Atlético. El portugués desea jugar la Liga de Campeones en la que todavía aspira a obtener el Balón de Oro y no ha encontrado mejor opción que enrolarse en el capitulo colchonero. Él, que llegó a proclamar desprecio eterno a los atléticos como Aníbal odió a los romanos, se topa con que hay muchos colchoneros que ven en su figura una ofensa a su historial. Cristiano Ronaldo no ha sido futbolista fácil de encajar en el Atlético y no por haber sido jugador del Madrid, sino por su estilo que no cuadra con lo que han proclamado los seguidores más tradicionalistas de la casa.

Quienes ven que su aportación podría ser importante futbolísticamente califican su posible presencia como mancha histórica por aceptar la llegada de un jugador que ya ha dicho, prácticamente, lo mejor de su carrera en otros lares. La llegada del portugués obligaría al club a desprenderse de algunos jugadores que gozan de más cariño entre los suyos. Tendrían que salir Griezmann, Saúl o Ángel Correa. En el paquete de ventas también está Morata. Además de abrir hueco en la alineación para que pudiera entrar Cristiano la sociedad se vería obligada a desprenderse de algunos o algunos de los citados futbolistas para cumplir con el “Fair Play” financiero.

Simeone, que parece el más entusiasmado en la operación, crearía dentro del vestuario un ambiente poco favorable. La integración sería difícil. Cristiano no goza de los cariños de quienes han sido sus adversarios y a los que ha tratado de humillar más de una vez. No llegaría de la acera de enfrente porque ahora está en Inglaterra, pero el cambio de no sería comparable, humanamente, al de Bernd Schuster, pongamos por caso y a modo de ejemplo.

Posdata. Estamos conmemorando el éxito de los Juegos Olímpicos de Barcelona. Tal vez todavía no hemos explicado las razones fundamentales del constante crecimiento del deporte español que se debió en gran medida a aquella celebración que solo despreció Ana de Inglaterra, que dejó al Rey Juan Carlos con la silla vacía en el palco presidencial.

Sobre el autor de esta publicación