Laporta, León Salvador redivivo

Laporta saluda a Henry

EFELaporta saluda a Henry

Joan Laporta me recuerda, con todos los respetos, a León Salvador de quien se dijo que era el mejor charlatán de España. León Salvador fue personaje conocido en toda España. Iba de ciudad en ciudad, especialmente en ferias, como Zori, Santos y Codeso, a vender hojas de afeitar mantas, relojes y toda clase de objetos caseros. No podía vender televisores porque no los había. El famoso charlatán, anunciaba aquellas ofertas de “ni por cinco, ni por cuatro, ni por tres, ni por dos, ni por una peseta” y a continuación ofrecía el objeto al primero que le ofreciera una peseta. Después, cuando ya había captado al personal, vendía sus productos ventajosamente, pero con la complacencia del personal que se iba a casa con la satisfacción de haber adquirido algo aparentemente por debajo del precio de las tiendas del barrio.

León Laporta está vendiendo la ilusión del nuevo Barça ante un público que aguarda el momento de quedarse con la copla como gran adquisición. Laporta vende fichajes, pero continúa sin poder inscribir a los futbolistas que ha adquirido y no por 40, 50, o 60 millones de euros como si fueran las gangas de don León.  Laporta está comprando a lo grande y vendiendo derechos televisivos también a lo grande y por decenios de hipoteca, y, sin embargo, continúa sin poseer la limpieza de su  masa salarial que, según expertos en la materia, es el doble que la del Real Madrid. Esta cifrada en 560 millones de euros.

Para que don León Laporta pueda acabar diciendo que ha cuadrado sus cuentas tiene que forzar un buen número de salidas. De Jong, Mingueza, Dest, Umtiti y Menphis Depay, entre otros, han de dejar hueco económico para poder centrar con Lewandowski, y el resto de grandes adquisiciones.  De momento, no hay palanca suficiente para encandilar al público.

Posdata. Hasta ahora, Laporta sólo ha vendido ilusiones. Para rematar el discurso ferial insinúa la posibilidad de recuperar a Messi. Ni León Salvador sería capaz de ofrecer pieza tan preciada por menos de cinco, cuatro, tres, dos y un millón de euros.

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