Sin salidas no hay entradas

Marco Asensio, celebrando un gol

EFEMarco Asensio, celebrando un gol

No hay nada tan antiguo en el habla popular como el que antes de entrar dejen salir. Todos los clubes, grandes medianos y mediopensionistas se han puesto de acuerdo para manejar el mercado de fichajes sin grandes sobresaltos. Hay miedo a no respetar el debido cumplimiento de los normas del “fair play” financiero. Desde la Liga se insiste en la obligación de estar dentro de los presupuestos aprobados para poder fichar. La mayoría de los clubes desean hacer cambios. Cada temporada exige alicientes para convencer a los socios de que lo oportuno es adquirir los abonos. Se sabe que las taquillas, las cuotas de los socios y abonados están muy por debajo de los porcentajes que llevan al buen mantenimiento de la contabilidad. Sin embargo, todos los dirigentes desean ofrecer a la clientela alicientes en forma de fichajes interesantes.

El grave problema que persiste es el de los grandes salarios que perciben muchos de los integrantes de las plantillas de Primera. Es razón suficiente para que sea muy complicada la operación salida. Es cada día mayor el número de jugadores que optan por mantenerse en el club que les ha pagado hasta hoy porque no ven en la partida una operación económica más interesante.

En las plantillas de clubes como Madrid y Barcelona soltar lastre se ha convertido en operación del más difícil todavía. En el Bernabéu, por ejemplo, Marco Asensio ha tenido cantores en medios que han hecho de su figura una estrella que nunca ha alumbrado suficientemente. Asensio no ha pasado de ser estrella fugaz, un pasajero resplandor. Algunos de los que hoy ven con buenos ojos su despedida llegaron a insultar al seleccionador porque no le llamaba.

En el Madrid no saben qué hacer con el citado Asensio y Mariano, Jovic ya ha salido, y en el Barça la lista de Xavi dedicada a los sobrantes es tan amplia que va ser muy complicado que haya solución satisfactoria.

Lo sorprendente en esta etapa de frustraciones es que llenen de intriga los medios informativos en sus secciones deportivas anunciando cada día las supuestas intenciones de los clubes por adquirir a determinados futbolistas. Y tal cantinela se repite cada día porque las buenas intenciones de algunos de mis colegas no tienen respuesta adecuada en las presuntas intenciones de los compradores. Tampoco las de los vendedores.

Posdata. El debú del Valencia ante el Borussia de Dormund fue feliz. Gatusso se está haciendo a la idea de que tiene que inventar un equipo de juveniles. Su fortuna puede estar en que Guedes, Soler y Gayá tampoco tengan quien ponga los euros que pide el inefable Pete Lim y acaben quedándose en Mestalla.

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