Simeone no quiere líderes

Atlético - Milán

| EFE

La vida de los entrenadores tiene eternidad a plazo fijo. Bastan unos pocos resultados negativos o simplemente desesperanzadores, para que todo se vuelva en contra. Cholo Simeone ha empezado la cuenta atrás. La derrota ante el Milán ha sido causa fundamental para que los aficionados y algunos medios informativos comiencen a examinar los defectos de quien durante varios años ha sido adornado con toda clase de virtudes. El entrenador, que levantó la moral de los aficionados, el técnico que hizo creer que con él se había conseguido remontar definitivamente y “el pupas” era un mal recuerdo, ya no es el hombre con el que se soñaban victorias. Su carácter amarrategui que había sido denunciado en varias ocasiones, pero sin insistencia, es ya norma que se le reconoce. Contra el Milán, cuando necesitaba ganar echó del campo a Luis Suárez y Griezmann y entre sus sustitutos contó con Kondogbia, un defensor.

Simeone ha sido propenso a defender, a fundamentar las victorias en la defensa más que en el ataque. Nunca ha sido partidario de fichar jugadores de fútbol más o menos exquisitos. Siempre ha preferido corredores de fondo. Simeone fundamenta sus éxitos en el sacrificio general, en el esfuerzo físico y de ahí que cuando los equipos contrarios defienden su parcela con fe no encuentre el modo de abrir las porterías adversarias.

El hecho de que la clasificación para octavos en Liga de Campeones se haya convertido en un más difícil todavía ha hecho que se comente que no sabe conducir un conjunto con figuras. El Atlético han hecho gran esfuerzo económico en los últimos años para que su entrenador contara con plantillas de primer orden. Ya no bastaba a sus seguidores ganar a Liga. Las ilusiones iban mucho más allá y después de dos fallidas oportunidades para conquistar el más preciado trofeo europeo se entendía que con los refuerzos de jugadores bandera las posibilidades iban a ser mayores. Algunos aficionados han llegado a afirmar que no sabe dirigir un equipo con figuras y, ciertamente, no ha hallado la fórmula para que quepan en la misma alineación Luis Suárez, Griezmann y Joao Félix. Cholo no quiere líderes en el césped.

Al Cholo le entran los siete males cada vez que ve que se le puede escapar la victoria y de ahí que recargue la defensa y recurra a centrocampistas que apoyen más la retaguardia. Su futuro empieza a tener condicionantes. Sólo si sale con bien de la fase europea recuperara parte de su crédito. Ahora, lo tiene perdido en parte.

Posdata. Los valencianistas preparan gran manifestación para insistir en pedirle a Peter Lim que venda y se vaya. Mestalla es en cada partido muestra de entusiasmos contradictorios: animan al equipo y se mofan de los dirigentes.