Barça, Villarreal y Sevilla, al quite

Barça Espanyol

| EFE

El Barcelona de Xavi aspira a derrotar al Benfica porque ello es justo y necesario para pasar a la siguiente ronda de Liga de Campeones. Es partido entre dos grandes campeones nacionales e incluso internacionales porque ambos han ganado la Copa de Europa. El Sevilla no puede fallar ante el Wolsburgo ya que ello sería apearse en marcha y en el Sánchez Pizjuán, con su hinchada, ha de dar el salto de calidad que precisa. El Villarreal recibe al Manchester United con el que ha jugado cinco partido europeos y solamente perdió el último, en el campo inglés y muy a última hora. Madrid y Atlético tienen función el miércoles.

El Barça ha recibido la buena noticia de que Pedri ha sido galardonado con el premio “Golden Boy” como mejor jugador joven de la pasada temporada. Es premio, que ha de satisfacer al futbolista, sigue lesionado porque en la campaña en que ha sido tan brillante fue machacado por los partidos que tuvo que disputar con su equipo, la selección Nacional y la Olímpica en los Juegos. Nadie cayó en la cuenta de que obligarle a participar en torneos tan exigentes era poner en peligro su anatomía. Y así fue porque sigue sin poder jugar de nuevo. Algún día habrá que poner coto al abuso de las federaciones que obligan a futbolistas como Pedri a prodigarse sin método. El Barça de Xavi aún no cuenta con él ni con Ansu Fati y Dembelé, el grupo de los aspirantes a ser las estrellas venideras. Solamente Gavi se mantiene en el equipo. Xavi se la ha jugado aceptando dirigir un equipo en pésimas condiciones físicas y sin posibilidades de mejorar el vestuario. Contra el Benfica podría llegar la primera victoria bajo su dirección. Si tal sucede convendría que no se abusara de la euforia. El conjunto no está para mantenerse en lo alto cuando ni siquiera hay jugadores para hacer rotaciones efectivas.

El Sevilla mantiene buen tono en la Liga y seguramente vive cierto optimismo porque venció al Betis en el derbi. Lopetegui ha conseguido que el equipo mantenga aspiraciones y no arrojado la toalla en Liga de Campeones. Ganar este partido a los alemanes es obligatorio porque ello servirá para mantener esperanzas clasificatorias.

El Villarreal de Emery se ha convertido en el rey del empate. Ganar le cuesta demasiado y ahora, frente al peor de los adversarios, tiene dudas para formar la mejor alineación. Danjumá, que se ha convertido en el mejor del equipo y en quien hay que confiar para marcar goles, no está totalmente restablecido como tampoco Alcácer, que aún en temporada en la que no ha brillado como de él cabe esperar, es jugador fundamental para el centro de la delantera en la que tampoco está en plenitud de facultades Gerard Moreno. También para el centro del campo el entrenador tiene la duda de Capoue, centrocampista que lleva la escoba ante los atacantes adversarios. Iborra ha vuelto a jugar pero tras un año lesionado y recuperándose, es decir, sin jugar, todavía no es el jugador que en otras circunstancias sería fundamental en el centro porque, además, tiene características atacantes que aumentan su valor.

Son tres partidos casi a cara o cruz. Los tres se han de salvar al quite. Después habrá pocas ocasiones para rectificar.

Posdata. Tenemos cambio en la dirección del arbitraje español y naturalmente del VAR. Se va Velasco Carballo a Europa y le sustituye Medina Cantalejo. Ahora, a ver quien suple a los especialistas en la interpretación de las faltas.