Garbiñe Muguruza, única

Garbiñe Muguruza

| EFE

No hay deporte masculino y femenino. Hay deporte que practican los hombres y deportes que practican las mujeres. Y sucede, que las grandes noticias de los últimos años las han protagonizado nuestras chicas. Ocurre, que en balonmano hemos disfrutado con los partidos de nuestras guerreras. Ha sucedido, que en baloncesto nuestras Laias Palau no ha jugado con menos ímpetu y fortuna que los Gasoles. Carolina Marín ha sido la mejor en bádminton. En los Juegos Olímpicos ha brillado Ana Peleteiro, Mireia Belmonte ha roto con todos los récords y conquista de medallas de la historia, Ruth Beitia subió al podio olímpico y como ella la campeona de halterofilia Lydia Valentín y la ganadora en aguas bravas Maialen Chorraut y como estas ha habido campeonas en otras disciplinas. En tenis, Arancha Sánchez Vicario y Conchita Martínez habían ganado Roland Garros y Wimbledon, respectivamente, y donde solamente dos hombres, Manolo Orantes y Alex Corretja, fueron ganadores del torneo de Maestros únicamente ha llegado a la conquista de esta orla una mujer, Garbiñe Muguruza.

Garbiñe es la única. Garbiñe es la primera mujer española que ha ganado el torneo más importante que disputan las grandes campeonas, las tenistas que llegan a la fase final tras haber ganado puesto durante la temporada. Garbiñe había ganado Roland Garros y Wimbledon torneo que únicamente se adjudicó en su día su actual entrenadora Conchita Martínez.

Manolo Santana, en los años sesenta, logró que media España acortara su sueño para verle jugar las dos finales de Copa de Davis en Australia (1965 y 67). ( Con perdón soy el único periodista vivo que estuvo en ambas finales). El tenis dejó de ser un deporte elitista y los clubes de esta especialidad crecieron en todo el país. España ya logró ganar la Copa Davis y las chicas han sentado plaza de grandes jugadoras en los teneos de la especialidad, individualmente y por equipos.

Garbiñe ha sido jugadora de campañas irregulares. Llegó a lo más alto y, posteriormente, perdió pie y cometió errores importantes cuando se consideraba que era poco menos que la número uno mundial indiscutible. Ahora, se ha colocado en el tercer puesto de la categoría y, sobre todo, ha obtenido una victoria que hasta ahora estaba negada a las jugadoras. Garbiñe tuvo que eliminar en la semifinal a la también española Paula Badosa y en la final se mostró superior a su adversaria y en todo momento se mostró firme y actuando como una gran profesional que un error es corregido inmediatamente. La superioridad que ejerció durante todo el partido nos demostró que lo que le había fallado más de una vez, la concentración y la mentalidad ganadora la mantuvo de principio a fin. Garbiñe Muguruza ha dejado para el final de año gloriosa hazaña. Con ella también vale lo que ha sido eslogan de que “las chicas son guerreras”.

Posdata. El Real Madrid no sabe cómo resolver el problema Bale. Será un alivio cuando se vaya. Sería una gloria que alguien lo quisiera este enero.