El objetivo era ganar

España se ha inscrito para el Mundial sin necesidad de recurrir a lo que habría sido infamante repesca. El equipo no jugó el mejor de sus partidos, pero logró el objetivo fundamental: clasificarse. Pasar la ronda en primer lugar no ha sido un festival porque para ello no ha habido grandes aciertos ante los marcos contrarios, ni exhibiciones de fútbol que tampoco han acompañado a los diversos conjuntos alineados por Luis Enrique. El seleccionador podría recurrir a la coartada de que en los partidos más importantes no ha podido contar con jugadores tenidos casi como imprescindibles como Gerard Moreno, Oyarzabal, Ansu Fati, Pedri y Ferrán Torres. Cinco jugadores de los que cabe esperar notable mejoría con respecto a los onces que el seleccionador ha puesto en liza.

Si se analiza el hecho de que algunos de los citados son los que han proporcionado más jugadas de gol, se comprende que Luis Enrique haya tenido que recurrir a jugar con falso nueve y, por el contrario, ha alineado a dos delanteros centro que puede ser estimada como idea muy ofensiva o decisión debida al escaso valor que concede a uno sólo.

Luis Enrique se ha empeñado en construir una selección que aún contando con cierta dosis de veteranía, casos de Carvajal, Azpilicueta, Jordi Alba, Koke y Busquets lo que en realidad prefiere es el ensamblaje de jugadores que han de ser el futuro. De momento, en los encuentros decisivos contra Grecia y Suecia ha mantenido a Gavi, futbolista que ha sorprendido porque era poco conocido y no se confiaba en él dada su edad ya que está todavía en tiempo de equipos juveniles.

Exigir que Gavi sea eximio conductor del conjunto podría ser salida de pata de banco y, sin embargo, se ha ganado con creces su posición dentro del once titular. En algunos medios informativos de Madrid, en algunos casos muy madridistas, no ven con buena cara la explosión de Gavi y tratan de minimizar su favorable aparición. Lo ideal tal vez sería que futbolistas que han apuntado muy alto y no han acabado de dar el do de pecho, como Asensio, estén en la lista de Luis Enrique, quien por cierto, según confesión del madridista Carvajal, no se fía del color de las camisetas, sino del estado de forma de los jugadores. Asensio debería estar en el grupo de los citados anteriormente y que han estado ausentes por lesión. Le falta regularidad en su equipo.

La selección, que se ha clasificado para el Mundial, no ha mostrado exquisiteces futbolísticas, pero lo importante era ganar, ganar y ganar, como habría dicho Luis Aragonés en el vestuario. Luis Enrique, pese a su carácter imprevisible, ha conseguido el objetivo. Era de lo que se trataba.

Posdata. El deporte español, históricamente, ha escrito sus mejores páginas con campeones singulares. Apunta uno más: el tenista Carlos Alcaraz.