Bale, producto tóxico sin venta

El Real Madrid ha cometido durante años el error de poner a Gareth Bale en manos de médicos y fisioterapeutas. La lesión fundamental del galés ha estado en su cerebro. Problema para el doctor López Ibor. Sucede que esta clase de enfermedades no suelen tener pronto diagnóstico y, consecuentemente, aplicación de medidas terapéuticas para la curación. Bale ha sido un gran actor. Ha simulado dolores para no comparecer en el terreno de juego y, por el contrario, ha dejado de estar malito cada vez que ha sido convocado por su país, por Gales. Probablemente, Bale equivocó profesión porque lo que realmente parece que le gusta y con lo que disfruta es con el golf. No ha podido acudir a un partido por tener pupa y se ha ido a jugar hasta treinta y seis hoyos si ello le ha convenido. Bale tiene fácil popular definición: es un caso. Es el modo de no aplicarle palabras incluso malsonantes, que son las que se les ocurren a la mayoría de socios madridistas que han visto como el club gastó un imperio con él y solamente ha recibido migajas deportivas. El Madrid ya tuvo en sus filas a un inglés que estuvo más en el gimnasio que en el campo, el central Woodgate, que era magnifico jugador y demostró cuando volvió a su país. Pero Woodgate no era un listo, un impresentable que solo pretendía engañar al club. Sus lesiones fueron reales y de su buena predisposición nunca se dudó. Bale lleva ya varios años ejerciendo de producto toxicó como ha terminado por afirmar Carlo Ancelotti que está harto del individuo que ha sido rémora y gasto inútil.

El Madrid nunca ha tomado la decisión drástica con él. Se le pudo llevar, aunque para ser suplente perpetuo, a todos los desplazamientos. Era el modo de privarle de sus divertimentos en los campos de golf. También pudo haber puesto en el mercado tal pieza por precio ridículo. Por bajo que fuera siempre suponía ganancia. Tal vez el club se habría topado con que nadie quería cargar con él dado el fabuloso contrato del que disfruta. Con jugadores como éste el problema está en el hecho de que, aunque se le regale, es probable que él no lo acepte porque nadie le puede pagar la millonada del Madrid. Bale está en la gloria: cobra una fortuna por no hacer nada.

Posdata. Dembelé se ha vuelto a lesionar. No es el caso Bale, pero también parece un fichaje muy desafortunado