No hubo duelo Fati-Vinicius

Los partidos Barcelona- Real Madrid han tenido siempre historia. Nunca ha sido un partido de fútbol a secas. Hubo etapas en que el fútbol estaba contaminado políticamente y cuando los medios de comunicación e incluso los aficionados centraron sus ilusiones en el juego lo dedicaron al éxito de sus jugadores predilectos. César y Pahiño se disputaron el favor del gol. Luego llegaron las grandes estrellas y todas las emociones estaban en el dúo Kubala-Di Stéfano. Más recientemente, la discusión estaba entre Messi y Cristiano Ronaldo. Ayer, en el Camp Nou, se esperaba nueva versión de los retos individuales. La cuestión estaba en Ansu Fati y Vinicius. En estas nos hallábamos cuando quien surgió y fue arma esencial para resolver el partido fue un defensa, el madridista Alaba. Las jóvenes estrellas no acabaron el encuentro y, finalmente, casi no pasaron del tono gris.

En el primer tempo vimos unas arrancadas de Vinicius que siempre llevan peligro. Ansu fue en la segunda mitad quien se dejó ver para que sus compañeros tuvieran constancia de que estaba allí. Ninguno de los dos fue la figura del encuentro aunque. todos los ojos estaban puestos en ambos. Se esperaban grandes gestas y algún gol. Pero fuesen y no hubo nada

El Barça hizo del primer tiempo cuestión de domino de balón pero sin profundidad. Dejó que el Madrid buscara en el contragolpe la ocasión para batir a Ter Stegen. Vinicius disfrutó de la primera gran oportunidad que desbarató Ter Stegen. Ronald Koeman puso a Mingueza como lateral derecho con Dest de extremo que retornara a su campo a defender. La intención era evitar que Vinicius se escapara. Mingueza no podía con él. Fue Dest quien tuvo la oportunidad de batir a Courtois y con todo a favor envió el balón no se sabe dónde. La contra fue el arranque madridista en el que Alaba, que salió de su defensa solo, sin nadie que le molestara, y lanzó un disparo cruzado que entró por el rincón de las ánimas.

A partir de ahí los barcelonistas modificaron el sistema, Dest pasó atrás por Mingueza y con la entrada de Coutinho se buscó más entradas en el área de Courtois. El Madrid navegó más tranquilo mientras el Barça cometía errores por los nervios y las prisas que no había tenido con anterioridad.

El Madrid con sus clásicos Modric, Casemiro y Kroos se manejó mejor en el centro del campo donde Busquets siguió siendo el faro, pero De Jong está para descansar y Gavi aún no tiene edad para ejercer como el mediocentro capaz de crear jugadas de gol.

Ancelottti en los últimos minutos optó por dar entrada a Asensio y fue quien aprovechó la ocasión y regaló a Lucas Vázquez el segundo tanto. Ya en el 97, Kun Agúero hizo lo que antes se llamaba gol del honor aunque presiento que en las derrotas con el Madrid siempre hay deshonor.

Posdata. Dato morboso: El Madrid salió con un español y el Barça con seis.