El Barça no está para Europa

El Barcelona ha vivido años a la sombra de Messi. Su futbol dependía casi exclusivamente de los que creara el argentino. Este contaba con el auxilio del siempre rápido y eficaz extremo Jordi Alba. Cuando los partidos se ponían cuesta arriba, el recurso natural era que el defensa corriera por su banda y enlazara con Messi. El Barça de ahora no tiene al argentino, pero aun cuenta con el defensa catalán. El público vio que Ansu Fati comenzaba los ejercicios de calentamiento y manifestó su alegría. El nuevo espíritu se contagió en el césped y el conjunto azulgrana comenzó a correr con mayor velocidad y volvió a aparecer Alba con su centro al área y acudió Piqué a rematar y marcar el gol que levantaba el ambiente de la anestesia general padecida.

El partido era de aburrimiento general, con algo más de media entrada que debe hacer meditar al club porque contra el Valencia en Liga tampoco se llenó. Contra el Dinamo de Kiev había el inconveniente del horario, pero no fue argumento suficiente. Tal vez los culés comienzan a desconfiar de los suyos.

Ansu Fati no fue más allá de un relámpago. En realidad no fue el jugador que iba a ser el revulsivo y quien llevara la victoria asegurada. Con él en el campo tampoco mejoró el juego azulgrana. Coutinho intentó poner más calidad y tampoco encontró la finura adecuada.

Koeman tal vez trata de conceder a Fati el tiempo necesario para que recién salido de grave y larga lesión, se recupere adecuadamente. Independientemente de esta cuestión, el Barça actual carece de un lateral derecho de primer orden porque Minguesa no lo es y Dest hace cuanto puede como extremo, puesto que también está sin su dueño natural que debe ser Dembelé. El fútbol del primer tiempo fue aburrido y se salvó con el gol pasada la media hora. En el segundo se agravó la murria.

Los cambios fueron corta mejora. Sergi Roberto entró por Gavi y antes Luk de Jong, desafortunado en los remates de cabeza, dejó plaza para Ansu Fati y Mingueza se fue al banquillo por Coutinho. La entrada de Kun Agüero dio instantes de mayor peligrosidad, pero no tuvo tiempo para que Koeman le conceda total confianza para jugar desde el comienzo.

El partido acabó con nerviosismo general entre los azulgrana, que ayer lucieron una camiseta con diseño a lo Agatha Ruiz de la Prada. Pedir la hora es síntoma inequívoco de insuficiencia. Tiene razón Koeman: el Barça no está para la Liga de Campeones.