Atlético-Liverpool, a la inglesa

Fue un partido a la inglesa. Atlético y Liverpool jugaron el fútbol dinámico, explosivo como suelen protagonizar los clubes británicos, que se procuran menos toques y más verticalidad. Hubo cuatro goles en el primer tiempo, la expulsión de Griezman en entrada de juego peligroso, que dejó a su equipo en inferioridad durante casi toda la segunda parte, un penalti con el que los ingleses consiguieron el triunfo, un medio penalti que esta vez no fue sancionado y emociones hasta el final con Cholo de animador de la grada y cuatro jugadores para jugar los diez minutos finales. Fue partido propio de Liga de Campeones, jugado sin restricciones mentales, sin que el Atlético se rindiera cuando se topó con un 0-2. Supo reaccionar y mostrar espíritu de gran competidor.

Fue tan a la inglesa que lo que pareció en los primeros veinte minutos cambió radicalmente en los siguientes. El Liverpool acudió al Metropolitano con las dos grandes virtudes que hacen del fútbol, gran espectáculo. El conjunto inglés apareció como bloque compacto y las virtudes de sus individualidades. En menos de un cuarto de hora marcó dos tantos. Durante bastantes minutos más dio la impresión de que ya había sido dictada sentencia. Sólo la gran fe colchonera, que se retrató a los veinte minutos, prodigó momentos de gran reacción de fe en la contienda y, consecuentemente, en la igualada a dos tantos.

Arrancó el Liverpool con Salah bendecido. Hizo jugada de tres recortes. En los que los defensores rojiblancos no supieron cortar su llegada al borde del área y su disparo lo desvió mínimamente Milner con lo que Oblak no pudo evitar el tanto. Salah pasó más inadvertido que de costumbre y solamente se le vio a la hora de marcar el penalti de la victoria. En plena efervescencia inglesa Keita de magnifica volea, al aprovechar un deficiente despeje de la zaga madrileña, desde el borde del área, puso en el campo la sensación de que no había posibilidades de resolver la papeleta.

Los atléticos, no obstante, se envalentonaron y Lemar hizo jugada diabólica que acabó con remate de Griezmann. El tanto dio más fuerza a los anfitriones y a partir de ese instante la superioridad inglesa desapareció. Joao Félix, a quien tantas veces se le espera, en esta ocasión hizo la jugada que descontroló a los defensores ingleses y Griezmann, de nuevo, marcó.

La segunda mitad tuvo más incidentes que buen fútbol. Ambos conjuntos buscaron la victoria y para alcanzarla tuvo más ventajas el Liverpool gracias a la expulsión de Griezmann, que obligó a su equipo a buscar fórmula épica para no doblar la rodilla. Los colchoneros pusieron en el césped voluntad enorme y fortaleza física que en las condiciones en que jugó llegaron al final con más ímpetu del que cabía esperar.

Posdata. El Madrid reivindicó su condición europea con goleada al Shakhtar. Lo del Sheriff quedó como anécdota.