Benzema fue más Napoleón que Mbappé

En dos minutos la final de Liga de Campeones tuvo mas emociones que en todo el primer tiempo. En dos minutos Theo Hemández estrelló un remate en el larguero de Unai Simóin, Oyarzabal batió a Lloris y puso a España en ventaja y Benzema logró el empate que dio más fuerza a Francia, con lo que Mbappe logró el tanto del triunfo y la selección española echó mano de la épica para intentar el empate que mereció que Francia salvó con intervenciones acertadisismos de su cancebero. Dos minutos sirvieron para que Francia pudiera contar con su nuevo Napoleón en la figura de Benzema, el delantero que ha sido providencial para su selección. Más que Mbappe. Francia es mucho más que Mbappe y gracias fundamentalmente a Benzema, que estuvo castigado unos años, y en su vuelta a la selección de su país ha dejado sentada una valía que está por encima de todas las valoraciones que se hagan del conjunto. España hizo méritos para no perder y en los últimos minutos hizo cuanto pudo por empatar y llegar a la prórroga. Cayó, pero con dignidad y hasta con cierta indignación porque, aparentemente, Mbappe estaba en fuera de juego y en la primera parte, Kounde dio con el brazo a un balón dentro del área. España no perdió por estos dos detalles importantes, y no deben ser excusa, pero sin pueden ser de satisfactoria resignación.

España y Francia se dedicaron a estudiarse, a no conceder un balón, y a no arriesgar un alamar. Los franceses salieron al campo con tres centrales y dos laterales con proyección. España solamente echó mano de cuatro defensas, pero en el centro del campo colocó a Busquets, que es jefe de aduanas para preservar las acciones de los centrales, y Luis Enrique acudió a Rodri, que en el futuro apunta a ser el sustituto de Busquets, pero le confió la misión de jugar más adelantado, es decir, menos defensivamente. En teoría, España arriesgó más, pero como es costumbre la conservación del balón le llevó a retrasar jugadas con el fin de evitar las incursiones francesas. Hay ratos en que el fútbol tan conservador priva al espectador de emociones.

Deschamps mandó a los suyos a buscar esporádicamente a Mbappe y Benzema. Ambos contaron con la ayuda por detrás de Griezmann que se alejó tanto de los puestos de ataque que fue un centrocampista más. Benzema tuvo gran oportunidad que le tapó Una Simón que le obligó a escorarse y quedarse sin ángulo. La jugada no fue anulada a pesar de ser claro el fuera de juego. España contó con una incursión de Ferrán que le brindó el balón a Sarabia, pero éste remató muy flojito.

España buscó a Ferrán, para que desde la banda derecha, se cosecharan las jugadas con peligro. El valenciano no anduvo muy fino en los centros al área ni halló ocasión para el remate con fundamento. El primer tiempo, tablas en ajedrez o dos sesiones de estudios mutuos. Francia presionó más que España, pero tampoco halló a Mbappé. Benzema volvió a ser el jugador con más claridad.

La velocidad con que ambas selecciones jugaron en el segundo tiempo proporcionó la tensión y las emociones que merecen finales. España se acercó al triunfo, aunque le faltó más seguridad defensiva en los contragolpes en que Francia halló a sus mejores rematadores.