Luis Enrique triunfa con juveniles

Luis Enrique no es masoquista ni un amargado aunque hay ocasiones en las que lo puede parecer. Sus respuestas no son propias del mundo diplomático. Y no le importa no contar con los aplausos de los medios formativos a los que se enfrenta si viene el caso por sus decisiones que no son siempre bien recibidas. No llama a nadie del Real Madrid, equipo que salvo Nacho no cuenta con futbolistas que puedan tener puesto de manera indubitable. Encima, no duda en llamar a jugadores del Barça, que no son siempre los más adecuados como ocurre con el caso de Enric García. Esa vez se lanzó al ruedo con la llamada de Gavi a quien alineó como titular. Luis Enrique cree en un equipo de jovencitos con futuro. La media de edad de la selección es la más joven de la últimos tiempos.

Con Italia, selección campeona de Europa e invicta durante treinta y siete partidos, hizo un equipo distinto al de otras ocasiones porque espurrió al catalán y al jugador del Chelsea, Marcos Alonso, hijo y nieto de Camborios. Marcos se la lió desde el principio al lateral italiano Di Lorenzo y con el la selección inició sus ataque directos en colaboración con Oyarzábal y el goleador Ferrán Torres, que batió dos veces al discutido guardameta italiano Dunamarruma a quien el graderío de Milán no le ha perdonado su partida hacia el PSG.

España trató desde el comienzo de manejar el balón y ese fútbol tantas veces empalagoso lo cambió por las penetraciones por la banda izquierda con la que llegaron las mejores ocasiones y los dos goles. Con la ventaja Insigne no hizo honor a su apellido y malbarató la gran oportunidad italiana. Poco después Bonuccci cometió el segundo error y las dos amarillas lo llevaron al vestuario con lo que Italia tuvo que modificar la alineación.

Gavi no desentonó junto a Busquets que volvió a ser faro en el centro y Koke correcaminos incansable. La delantera, de nuevo, sin un nueve especifico, pero las circunstancias, los goles dieron razón al seleccionador. Ferrán se ha convertido en gran goleador de la Roja y de ahí que Luis Enrique le tenga siempre en sus oraciones.

Gavi no fue el único debutante juvenil. A Ferrán lo sustituyó Yeremi Pino a quien Chiellini trató de amargarle la noche. Chiellini con su veteranía logró influir en el árbitro para intentar una expulsión que equiparara el número de jugadores. Yeremi Pino dieciocho años, tampoco se amilanó, ni mostró dudas de debutante.

España tuvo un par de oportunidades más para aumentar la ventaja. Italia estrelló un remate en un palo y fue todo. Luis Enrique decidió dar descanso a jugadores como Koke para llegar a los minutos finales con pulmones suficientes. Los juveniles se comportaron como experimentados veteranos.

El más grave de los errores costó el gol de Pellegrini con lo que los minutos finales cobraron emociones porque Italia se lanzó a la desesperada. Y fue tardío.