Vinicius, otra vez

El Valencia-Madrid se presentaba como el de los grandes duelos. En principio estaba en juego el liderato. Quien ganara se convertía en la cabeza de la tabla en solitario. En el césped había además dos duelos personales. Para el mando estaban Modric y Soler que no duró un cuarto de hora porque el valencianista padeció lesión muscular y el campo quedó libre para el croata que mantiene su extraordinaria capacidad para manejar el fútbol de su equipo. Dos velocistas se iban a jugar los retos por la banda, pero Vinicius que se topaba con Correia dos extraordinarios esprinters, no hubo lugar porque el portugués también se tuvo que retirar. Ello obligó al Valencia cambiar el orden defensivo con lo que Foulquier pasó a la derecha y en la izquierda jugó Lato porque Gayá se lesionó en la víspera. Para que en los equipos médicos no hubiera descanso Carvajal tuvo que ser sustituido por Lucas Vázquez. Vinicius, en los minutos finales recuperó su instinto de delantero goleador y consiguió la igualada que después tuvo como remate final en tanto de Benzema en el que colaboró.

En un fútbol jugado sin concesiones, con esfuerzo continuo para la disputa de cada pelota hubo pocas ocasiones para el gol. La más clara fue un remate de cabeza de Paulista que Courtois desbarató. De nuevo la buena colocación del portero madridista alivió a sus compañeros de zaga.

El gol del Valencia varió el ritmo porque se volvió a jugar con gran velocidad. Los espacios que habian quedado abiertos se volvieron a juntar. Ancelotti en un intento de remontar cambió a Casemiro y Modric, dos piezas básicas en el centro y volviò a recurrir a Camavinga que en los dos partidos ante3riores resultó casi providencial En el guion de cambios jugó de nuevo Isco. Por parte valencianista Bodalás no se anduvo con chiquitas y para conservar las ventaja echó mano de jugadores descansados y de ahí que entraran André, Hugo Costa y Racic. Los cambios coincidieron con los minutos de la derrota.

Los últimos minutos fueron intensos porque el Madrid no se resignaba y el Valencia se mantenía firme en defensa y con ansias de ataque aunque también había cambiado a Guedes. Vinicius, que no pudo con Thierry al principio y con Foulquier después, acabó siendo el salvador de su equipo con el gol de minuto 86. Para remate, en plena efervescencia otra jugada del brasileño permitió a Benzema lograr la victoria, en colaboración con Paulista y el guardameta valencianista.

El Valencia que dirige Bordalás ha cambiado su imagen. Ya no es aquél conjunto que padecía grandes momentos de melancolía. El entrenador le está dando un espíritu combativo que había perdido. El antiguo Valencia bronco y copero ha reaparecido aunque su contundencia no sea la que se le adjudicó en los mejores años de sus historia. El Madrid de Carlos Ancelotti se está afirmando en la vieja guardia y dando a los jóvenes brasileños el protagonismo que está alcanzando nuevas ilusiones. Su triunfo en Milán ante el Inter ha devuelto a los madridistas ilusiones renovadas. En Mestalla las ha reafirmado.