Koeman y Laporta no se juntan

La Liga de Campeones no ha comenzado de manera medianamente satisfactoria. Solo el Madrid estuvo por encima de los pronósticos. El Barça fracasó rotundamente en el Camp Nou ante el Bayern Munich y Atlético de Madrid, Sevilla y Villarreal no pasaron del empate en sus partidos jugados en casa. Tal vez el único que mereció la victoria y la perdió en el ultimo minuto fue el Villarreal. Independientemente de los resultados de los cinco, la cuestión que se discutirá con grandes vocablos es lo sucedido en el Camp Nou que va más allá de la derrota.
Koaman no quiere dimitir porque ello le costaría dinero. Laporta no quiere despedirlo porque ello le obligaría a pagar una millonada por el despido. Koeman no está a gusto en el club y el presidente está arrepentido de mantenerlo en la entidad.

Presidente y entrenador han discrepado profundamente en algunas cuestiones futbolísticas hasta el extremo de que ha habido peticiones para que Riqui Puig y Umtiti jueguen más de lo que lo están haciendo. El entrenador, ante tales peticiones no ha hecho el menor caso. Koeman ha decidido recurrir a la cantera para alimentar ilusiones en una plantilla que no las crea tras las salidas de Messi y Griezmann.

Laporta fundamentó su reelección como presidente con el aliciente de que mantendría al argentino en la casa. Laporta se ha limitado a excusarse por los millones de deuda que tiene el club y ha perdido la oportunidad de recibir los dineros que le ofrecía la Liga de Fútbol Profesional con lo que habría podido mantener a Lionel en la plantilla.

La infamante derrota ante el Inter sólo ha sido para acrecentar los problemas deportivos.

El Barça no tiene calidad suficiente para aspirar a los títulos. Ni el europeo, ni los nacionales. La recuperación de los lesionados Ansu Fati y Kun Aguero se espera que mejoren el nivel de juego. Las alineaciones de los chavales de la cantera son un canto al sol. Probablemente, algunos de ellos tendrán futuro esplendido porque apuntan a ello, pero es preciso tiempo y paciencia y lo que el club necesita son resultados inmediatos. Otra derrota vergonzante tal vez no lo resistiría Laporta. El despido de Koeman es amenaza permanente.
Posdata. Simeone, con una plantilla muy reforzada, no va a tener escusas para luchar por lo mejor. El Atlético sigue careciendo de un estilo más creativo. El del Cholo es otro.