Kosovo, en segundo plano

La selección española de fútbol juega hoy en Pristina, capital de Kosovo, partido de gran importancia puesto que está en juego la clasificación para el Mundial de Qatar. Es encuentro de vital importancia y no lo parece. Da la impresión de que la Roja ha perdido pasión. En los medios informativos no es la portada ni el titular predominante. Sigue teniendo más atención cualquier problema de clubes. A falta de los fichajes galácticos, que no han predominado en la Liga Española a causa de las muchas deudas y la pocas posibilidades de aumentar considerablemente los ingresos, seguimos atendiendo a problemas menores. Ha sido casi bombazo que se haya sabido que el Barça estaba dispuesto a vender a Ansu Fati, el joven del que se tienen puestas todos las ilusiones de los culés, y por el que nadie apostó por los cien millones de euros que pedía el club.

Hasta Ansu Fati ha ninguneado en los medios a la selección. En la víspera no sabemos cuál va a ser la apuesta de Luis Enrique. Del técnico se pueden aguardar nuevas variaciones porque es su costumbre. Por los indicios, y no afirmaciones rotundas, sabemos que está convencido de que Carlos Soler es gran interior del que no caben dudas y también consta por sus declaraciones que Marcos Llorente aún puede dar mayor rendimiento.

A Luís Enrique se le ha criticado que con sus numerosas variaciones, y los constantes debús, sigamos sin tener conocimiento del que debe ser el armazón del conjunto. El seleccionador da la impresión de que sigue a la búsqueda del once ideal y tal concepto se le debe suponer como el valor en el ejército. Aunque a pequeñas dosis nos ha ido ofreciendo decisiones de las que no ha abdicado. Verbigracia: mantener en la portería a Unai Simón, que en principio no tenía el aplauso general. Hay algunas de sus apuestas que no cuentan con el beneplácito general. Por ejemplo, el central barcelonista, Eric García. Se está saliendo con la suya dando más presencia a Marcos Llorente (Mister Pedigrí), que está dando muestras de jugador con pinta de titularísimo y de futura gran proyección. Luis Enrique está por la renovación aunque ello puede costar más de un disgusto. Contra Kosovo hay que confiar en que se repita la buena nueva de Georgia.

Posdata. El aplazamiento de los partidos en que están involucrados Barcelona, Villarreal, Sevilla y Alavés por los problemas de las eliminatorias de Suramérica ha creado conflicto entre Federación y Liga lo que no es nuevo. La decisión del Consejo Superior de Deportes es razonable. Tres de los concernidos recibirían jugadores sin descanso y tienen a la vista partidos de Liga de Campeones.