La juventud se impone

La selección española que pierde con Suecia se parece mucho la que devora a Georgia. Y ello a pesar de la cantidad de cambios que Luis Enrique impone de un partido a otro. El seleccionador tiene como empeño la confección de un equipo joven. En sus diversas variaciones sobre el mismo tema tiene algunas querencia más o menos fijas. Está empecinado en contar con el barcelonista Eric García como central a pesar de que no ofrece garantías para su equipo como para la selección. Uno de los problemas más graves del equipo es su irregularidad defensiva.

En el cupo juvenil insiste en Ferrán Torres por la banda derecha porque cree en su carácter atacante y hasta goleador. Sigue siendo incógnita para los momentos difíciles el peculiar Adama Traoré, jugador poco ortodoxo, pero con capacidad extraordinaria para crear problemas a sus marcadores y, en general, a toda la defensa contraria. Creo que está dentro del cupo de futbolistas a quienes se deben dar más oportunidades.

Hallar en Marcos Llorente y Carlos Soler pareja con capacidad para ejercer como interiores y ser la dupla para los extremos es mejor solución que la de colocar al colchonero como lateral derecho. Es jugador con inquietudes atacantes y con tendencia a ser verso libre. Sujetarlo como lateral derecho es cortarle alas.

Luis Enrique aún confía en varios veteranos y no todos están en condiciones de mantenerse en la titularidad. Busquets aún tiene tono de veterano experimentado, pero pierde más balones en un partido que antes en una temporada. Rodri es jugador bien colocado, no pierde posición, da siempre el balón en condiciones de ser jugado y es casi imposible verle perder una pelota. Jordi Alba sigue siendo jugador de gran categoría, pero Gayá le suple con eficacia en la función de mandar balones al área. Esa banda tiene relevo adecuado.

Seguimos con un hueco sin cubrir: el delantero centro. El debú de Ruíz, jugador nacido en la cantera del Valencia, de la que lo robó el Barça, no hizo olvidar a Morata, ni a Gerard Moreno, aunque éste está cansado y, finalmente, lesionando.

Posdata. Contra Kosovo, la Roja tendrá que esmerarse. La clasificación exige muchos goles para caso de empate.