Llegó el oro y Carreño, héroe

España ha empezado a conquistar algunas medallas con peso especifico y ha apuntado a sumar varias más en deportes diferentes. Ha llegado la parte seria del espectáculo. En horas veinticuatro hemos pasado del pesimismo a la esperanza. Veinticuatro horas antes el presente presentaba síntomas de fracaso La victoria de Pablo de Carreño en tenis, ante el número uno el mundo, Djokovic, que ha sumado  presea  de bronce, llegó cuando, en la madrugada, la pareja de tiradores Alberto Fernández y Fátima Gálvez, logró el oro. Habíamos comenzado a creer que arribaba alguna esperanza en equipos y para ello fue preciso que la selección de fútbol hiciera el más difícil todavía.

De los podios de taekwondo, aguas bravas y ciclismo de montaña, pasamos a subir al máximo escalón con los ganadores de una especialidad, que antiguamente, conocíamos como tiro de pichón y que ecologistamente es mas defendible con la fórmula de tiro al plato. El casillero pasó de tres a cinco.

Carreño fue indudablemente un héroe. Se enfrentó a casi invencible serbio que está punto de superar a Federer y Nadal en el número de grandes premios y le venció en tres sets. Fue victoria humanamente de oro por lo que significó para el vencedor que se había quedado huérfano en el tenis.

La emoción subió de tono cuando Costa de Marfil en el minuto 91, del partido echó a España de la competición. Bastó la salida de Rafa Mir, para que a continuación, cuando el árbitro tenía ganas de pitar el final llegara el segundo empate. Hubo prórroga y el conjunto africano se topó con un equipo al que no  había reconocido en los noventa minutos reglamentarios. Los cambios del seleccionador fueron de suprema eficacia. Dio descanso a Pedri, que parecía agotado, por Carlos Soler, y Cucurella y Moncayola suplieron a Miranda y Zubimendi. Y empezó la función del murciano Mir. Tres goles se anotó el delantero centro y con ello, además de que se llevó el balón a casa, España se clasificó para las semifinales donde encontrará a Japón.

A Luis de la Fuente también le gusta jugar con falso nueve papel que desempeña el donostiarra Oyarzábal que volvió a ser certero de penalti con lo que consiguió el segundo empate para a aliviarnos del que nos había marcado el ex jugador del Villarreal, Bailly. El segundo gol marfileño error casi colectivo porque del mismo participaron Vallejo, Eric García y Unai Simón. El empate in extremis de Rafa Mil también tuvo componente desgraciado de los defensas contrarios. El segundo empate fue producto de un fallo defensivo de los adversarios en el que colaboró Bailly. El marcado por Olmo también tuvo participación del defensa  que con el pecho le dio el pase de gol.

Con la derrota, España se despedía con dos empates ante Egipto y Argentina y una victoria frente a Australia. Era para agachar la cabeza y pedir perdón. Y luego pasó lo que cambió el panorama que ahora se ve desde el puente.