Los equipos anuncian futuro

Tokio nos despertó en la madrugada con la medalla de bronce del David Valero, especialista en bicicleta de montaña. La jornada comenzó con un héroe individual como suele ser costumbre en el deporte español. Las transmisiones televisivas nos trajeron la grandeza del balonmano masculino la fiabilidad de los conjuntos de waterpolo y las ilusiones que despiertan en baloncesto chicos y chicas. En participaciones individuales, para seguir la tradición, no es sorprendente que tres tenistas nos acerquen a victorias sonadas. Ganaron Garbiñe Muguruza, Sara Sorribes y Paula Badosa y entre ellas habrá alguna triunfo más impactante todavía que el protagonizado por la castellonense ante la número uno del mundo.

Entre nuestros participantes es inevitable tomar en cuenta la calidad de los mismos, la fuerza e ilusión con que se manifiestan. En balonmano, independientemente de la enorme fe colectiva, que ha hecho posible ganar a Alemania y Noruega aunque de penalti y en el último segundo, es inevitable darle varios olés al guardameta. Rodrigo Corrales. Hizo quizá mas que sus compañeros. Evitó lo que se llaman goles cantados y a partir de ahí se fue ganando la recuperación. El juego tuvo comienzo preocupante porque Noruega se llegó a poner con tres goles a cero.

El baloncesto, en ambas categorías se hizo con el éxito y en el conjunto masculino, si bien la noticia fue la reaparición de Pau Gasol, la estrella del equipo, el mejor conductor hacia la victoria fue Ricki Rubio. Con él en la cancha el baloncesto es más creíble y consistente.

La conquista de medallas, de momento, nos hará creer, en los deportes minoritarios. Suelen dar señales de vida como ha ocurrido ya con el taekwondo y la bicicleta de montaña.

Posdata. Los clubes de fútbol ya han puesto en marcha los abonos para la temporada. Algunos son sensibles a la situación y ofrecen rebajas. No tendrán más remedio que ofrecer renovaciones ventajosas y descuentos por lo no disfrutado en la pasada temporada.