Adriana, plata olímpica, oro en la EBAU

Adriana Cerezo ha entrado en la ingrata lista de los grandes campeones, en este caso medalla de plata olímpica, que transitan de la gloria al olvido. Adriana tiene solo diecisiete años y tiempo por delante para seguir sumando podios olímpicos, pero la vida mediática le restará presencia casi durante cuatro años, Los que, presumiblemente, tardará en ganar otra presea y convertirse en orgullo nacional. El programa olímpico esa cada vez más amplio y en el mismo tienen cabida disciplinas de muy variada especie que sin negar valor a lo que hacen los deportistas, no pasan de ser complementos para las transmisiones televisivas.

Hay deportes que desaparecen de los miedos en cuanto acaban los Juegos y los deportistas ganadores regresan a sus localidades de origen, reciben los aplausos de sus paisanos  y las autoridades locales aprovechan  la feliz circunstancia de que su Pisuerga pasa por su Valladolid y se hacen las fotos de rigor. Las fotografías que, debidamente ampliadas  y enmarcadas, quedan en el consistorio para mayor gloria de quienes aprovecharon el momento para prometer nuevas ayudas para los deportistas y más y mejores recintos para entrenamientos y competición.

El taekwondo no es deporte que sea practicado y seguido por grandes masas. Pese a ello, dado que es disciplina a practicar en cancha cerrada y, consecuentemente, sin los problemas del frío o la lluvia, puede tener más atención gracias a la medalla de Adriana. Es evidente que las grandes figuras potencian sus respectivos deportes. Ocurrió en el tenis con Santana, el golf con Severiano Ballesteros y nuestra supercampeona Carolina Marín, desgraciadamente lesionada y sin poder actuar en Tokio, ha conseguido que haya aficionados al badminton. Hay, sin embargo, disciplinas de corto recorrido pese a su presencia olímpica.

Adriana ha ganado plata en Tokio, pero tiene oro en los estudios de la EBAU. Piensa matricularse en criminología y aspira a ser miembros de los GEO.

Posdata. El COI no quiere manifestaciones políticas. Hay un grupo de deportistas, entre ellos los que alzaron el puño enguantado en México, que animan a que no se restrinja la libertad de expresión.