Mal resultado y dos lesionados

Mal comienzo no es.

Es tópico estúpido aquello de que no es bueno querer buenos principios. Es también recurso impropio recordar que la selección española tuvo malos principios en el Mundial y lo ganó y que tampoco empezó bien la Eurocopa también venció. Los antecedentes que acabaron en buen puerto tampoco nos sirven. El empate de España con Egipto en el debú de los Juegos Olímpicos es mal resultado. Malo por el empate, que complica la carrera hacia la nueva etapa, y malo porque el juego del equipo no conquistó satisfacciones. Y ademas, el cero se cerró con dos lesionados, Mingueza y Ceballos que son lo peor del empate.

Egipto jugó sin su mejor futbolista, Salah, que no ha tenido permiso del Liverpool para competir en Japón. Las normas que rigen con respecto a la designación de olímpicos no son iguales en todos los países. En España negarse a formar parte de la selección en ocasiones como esta, tiene en contra la legislación deportiva. Ademas, independientemente de sanciones o reprimendas, quien se aparta de los equipos nacionales es calificado de antipatriota. Cualquiera de los futbolistas españoles que hubiera renunciado porque sí tendría muy complicada su vida en la Liga. No habría campo en que no se le recibiera con protestas e insultos de todo tipo. A Salah no le ocurrirá nada de ello. A España, por el contrario, casi se podría afirmar que le ha beneficiado su ausencia.

Luis de la Fuente confía plenamente en sus jugadores y hay buena cohesión entre ellos, pero el equipo tendrá que cambiar y la experiencia negativa contra Egipto debe servir para rectificar. La primera prueba fue jugar con Oyarzábal como falso delantero centro, experimento que sirvió en Eurocopas y Mundial, pero quizá haya que confiar más en el nueve de oficio para tener mayor peligrosidad ante el área contraria.

A esta selección hay que darle confianza a pesar de que algunos futbolistas llegan cansados por la serie de partidos que han tenido que disputar. Tal vez el seleccionador acabará por definir mejor el once. Ante los egipcios mejoró el juego con las entradas de Soler y Gil. Una vez más el madridista Asensio dejó la imagen de jugador al que se sigue esperando.

Posdata. Hay partidos amistosos que son pura rutina de pretemporada. En ocasiones, más de la mitad de los jugadores que intervienen en los mismos no siguen en la plantilla titular. Verbigracia: el Valencia.