España ya cuenta en olimpismo

De oriente, además de los Reyes Magos, llegó el primer gran premio olímpico español. Lo conquistó en Sapporo, Paquito Fernández Ochoa, en la prueba de eslalon. Japón fue el primer gran aldabonazo de nuestro deporte. Fue la primera medalla de oro. Fue la primera vez en que de madrugada llegó a España una noticia tan importante como inesperada. En aquella participación hubo criticas muy severas por el uniforme de los esquiadores españoles que parecieron miembros de un anuncio de una famosos bebida alcohólica.

En Japón, en 1972, el delegado del equipo, Anselmo López había pronosticado que podíamos llegar al podio. Y así fue y desde entonces el deporte olímpico dejó de ser un lugar al que se iba a aprender, argumento al que se recurría para difuminar los resultados siempre frustrantes. Hasta entonces solamente se había disfrutado de una medalla de plata en fútbol en los Juegos de Amberes, la de bronce de hockey sobre patines en Roma, una plata en pistola en Helsinki , del policía Ángel León, que pagó de su bolsillo la pistola con que compitió.

Sobre los Juegos Olímpicos siempre hubo más de una coña marinera. Hasta tal punto de que aún en 1976, en Canadá, aún se decía que lo mejor de los nadadores españoles es que no se habían ahogado. Ahora, Mireya Belmonte ha superado a las grandes del mundo estadounidenses y alemanas.

De la medalla de Paquito a hoy, el deporte español ha cambiado tanto que acceder a medallas ya no es un hecho circunstancial y esporádico. Hay disciplinas a las que se acude con el convencimiento de que la habrá. Es el caso de la vela, por ejemplo. Ya se sube a los podios, sin contar con Barcelona92, que fue la explosión definitiva. Ya no chupamos rueda ni siquiera en ciclismo. Ya hay deportes fundamentales como atletismo y natación en los que se aspira incluso al oro. Hay disciplinas tan poco populares que como halterofilia y judo en las que son nuestras mujeres las que llegan a la cima.

Esta semana comienzan los nuevos juegos japoneses en los que en principio, la circunstancia fundamental es la amenaza del virus. Con ello y con solo espectadores nipones tendremos que convivir. Y con algunos medallas que volverán a nuestro zurrón.

Posdata. En el Madrid, la ausencia de fichajes ha dado paso a unas grabaciones de Florentino Pérez que han puesto el ambiente de manera estomagante.