La Roja joven es el futuro

Lo sucedido en la Eurocopa no puede tomarse como un fracaso. Tampoco como un gran avance. Luis Enrique hizo un equipo a su medida aunque no fue el que habríamos deseado la mayoría de los aficionados porque hubo convocatorias que llamaron la atención. Sobre todo, porque de ellas se derivaron algunas ausencias. Obviadas estas circunstancias, que pueden parecer inconsistentes, hay que conceder al seleccionador más que el beneficio de la duda. Evidentemente, se le pueden achacar decisiones poco comprensibles porque algunas de ellas tuvieron rectificación posterior. Sin embargo, haciendo examen final cabe opinar que el seleccionador ha tratado de poner en marcha el equipo del futuro.

Entre los llamados ha habido poco veteranía. Ha hecho un equipo joven del que caben esperar mejorías notables. En vísperas de la semifinal contra Italia habíamos llegado a la conclusión de que ya teníamos equipo base. Habíamos puesto en solfa sus cambios, la ausencia de un hilo conductor porque las variaciones no concertaban un conjunto. Sucedió que tras eliminar a Croacia pareció que se había producido el cambio. Contra Italia volvió a cambiar. De nuevo, nos encontramos con una alienación distinta. No era la que había eliminado a Croacia. No era la que había hallado el modo de marcar goles. Los tres hombres de vanguardia que alineó eran una novedad que podía resultar exitosa, pero también podía ser una vuelta atrás.

Afortunadamente, todos los jugadores que participaron en los partidos, con mayor o menor fortuna dieron la cara. Todos lucharon por alcanzar la victoria. Fue realmente extraño que contra Italia no salieran desde el primer minuto Morata y Gerard Moreno los dos auténticos delanteros. Luis Enrique tiene la responsabilidad de pensar en el once más adecuado para cada partido, pero ello no obsta para que el once tenga al menos ocho nombres fijos para un sistema idóneo.

Acabar con los lanzamientos de penalti es señal de que no hubo capacidad para ganar en el tiempo que se requiere para justificar los méritos. Lo importante está, en mi opinión, en el deseo de crear la infraestructura humana ideal para emprender los retos futuros con la ilusión que se evidenció entre los veinticuatro seleccionados.

La Roja tiene por delante tiempo suficiente para afrontar los próximos compromisos, Mundial incluido, para que tengamos la alineación más realista y de resultados más eficientes. Tiempo por venir, futuro.

Posdata. Ha habido respeto por todos los seleccionados, pero como en todos los equipos todos no están para repetir. Hay en la Liga nombres que también pueden concurrir con éxito.