El fútbol español, pendiente de la Roja

El pase de la selección española a las semifinales de la Eurocopa ha producido el renacimiento de cierta euforia y ello se ha constatado en las audiencias televisivas. Los presagios anunciaban pocas prisas por renovar los abonos y había miedo a que el regreso de los espectadores no fuera muy animado. La pandemia ha dejado heridas y las más profundas son las que afectan a la caja de los clubes. Si España alcanza la final europea, sin duda, habrá vuelta de entusiasmos, alegría por el fútbol y los tristes pronósticos que se habían anunciado, al menos en importante proporción, quedarán marginados. El fútbol español está en manos de la Roja.

Londres no es el lugar más adecuado para que la selección se enfrente a Italia y cuente con miles de seguidores. Las gradas de Wembley no tendrán otros españoles que los residentes en el Reino Unido que decidan acudir al partido. Los problemas planteados por las autoridades británicas, políticas y sanitarias, imposibilitan la llegada de miles de seguidores como habría sido en otras circunstancias.

La selección, que se pasó años siendo comparsa en los mundiales y eurocopas, salvo la final de 1964, en el presente siglo con dos Eurocopas y un Mundial produjo un efecto multiplicador dado que como jamás había sucedido, la gente salió a la calle con camiseta roja y bufandas a presumir de su equipo. En la final olímpica de 1992, en el Camp Nou, donde se ganó el oro, se produjo un entusiasmo tan singular que jamás se había visto en ninguna ciudad española un estadio tan lleno de banderas nacionales. Aunque cada aficionado tiene en su corazón a su equipo, la selección ha conseguido unir entusiasmos en todas partes. La idea de que es el equipo de todos se confirmó. La llegada a la final, si fuera capaz de eliminar a Italia, el fútbol español se beneficiaría de una especie de fenómeno de Arquímedes. Se beneficiaría de un gran impulso hacia arriba.

La anunciada vuelta de los espectadores a los campos de fútbol ha puesto a los clubes con el interés que había decaído tras un año de pandemia. Los contratos están parados y ni siquiera los grandes están dispuestos a hacer grandes incorporaciones. El Barça, por ejemplo ya ha dado salida a dos jugadores de manera ventajosa. Los contratos o despidos sin recibir un euro tienen que ver con el llamado “fair play financiero” a que están obligadas las entidades. Hay que vender antes que comprar y en estas operaciones hay nombres como Messi y Mbpee. En plan más modesto es lo que están mercadeando algunos clubes españoles. Se está imponiendo la cesión y la venta más o menso económica con la ventaja para el vendedor de quedarse con un porcentaje sobre la valía del mercado posterior.

La Roja, si gana, cambiará el paisaje nacional.

Posdata. Tico Medina fue un gran periodista. Un ejemplo en las entrevistas. Fue figura en tiempo en que en la prensa madrileña competían con él, Antonio de Olano, José Manuel Carril, Jesús Hermida y Yale, entre otros. Tico, además, fue gran compañero. Un señor con los colegas.