España-Suiza, dos con fe y sin complejos

Suiza se lo ha creído y se enfrentará a España sin complejos. España se ha convencido de su poder y jugará contra los suizos con enorme fe sobre su futuro. Contra los helvéticos, la selección que acabó campeona el mundo tuvo un tropiezo inesperado al comienzo del campeonato de Suráfrica. En esta ocasión el equipo español tampoco puede mirar por encima del hombro al adversario. Suiza ha parecido siempre equipo menor y si la memoria no me falla con un delantera en la que jugaban  Miguel, Kubala, Di Stéfano, Suárez y Gento nos eliminó del Mundial de 1960. Aunque en el encuentro de vuelta se les goleó, el empate de Bernabéu a dos tantos fue la cuestión fundamental para la eliminatoria, Perder por 1-0 en el campeonato surafricano fue un mal comienzo que, afortunadamente, se pudo reparar.

Ahora, España llega eufórica por los diez goles que ha marcado en los dos últimos partidos. Suiza arriba más que entusiasmada porque ha tenido el honor de dejar en la cuneta a Francia. No estamos pues ante un partido en el que se nos puede calificar de favoritos. Dentro de la selección española no hay excesiva confianza. Afortunadamente, Luis Enrique predica confianza en el futuro, pero con la exigencia de poner sobre el césped el máximo esfuerzo. En esta ocasión no puede haber reservas mentales, ni dudas en la disputa de un balón. El equipo español está adoctrinado por un hombre que otorga confianza a todos los jugadores, pero exige el máximo esfuerzo y en todos los minutos del encuentro. Luis Enrique obliga a que se juegue solidariamente, que nadie sea dueño de una zona y un determinado papel. La Roja que hemos visto en los últimos partidos no cuenta con estrellas a las que pedir soluciones. Son los once los que han luchar para que no haya lagunas en el césped, ni futbolistas a los que adecuarse. Faltan los grandes ídolos a los que subordinarse y, probablemente, esta en una de las mejores virtudes del conjunto. No hay que esforzarse buscando a la estrella para la que hay que jugar. Cada jugador defiende su papel y tiene obligación de acudir en ayuda del compañero en apuros.

El gran mérito de esta selección quizá está en el hecho de que está compuesta por futbolistas que, salvo excepciones, nunca han jugado juntos y muchos de ellos forman parte de clubes extranjeros en los que cada uno acude con la fórmula a la que se atiende durante su campaña. Luis Enrique tal vez ha tenido el mérito de cohesionar onces que, aparentemente, eran nombres sueltos.

Posdata. Sergio Ramos ya tiene equipo: el PSG. Falta que Messi renueve con el Barça, Así estaremos todos tranquilos.