Luis Enrique, en el día del cambio

Lo ideal en la confección de la selección nacional de fútbol, tradicionalmente, fue ordenar el once con un par de saltos como mucho. Solo por lesiones o castigos el once era casi siempre parecido. Los cambios se debían a cuestiones de edad o baja forma. Todos los seleccionadores entre ellos un dentista, tomaron la opción de ordenar del uno al once a los mejores de cada momento. Las sorpresas no eran muchas y la prueba está en las alineaciones de los equipos que ganaron las Eurocopas, incluida la de 1964, y el Mundial de Sudáfrica. José Villalonga que fue el primer seleccionador que ganó la Eurocopa, era militar y muy difícil de convencer porque se atenía a normas estrictas. Sin embargo, formaba conjuntos en los que predominaban la mayoría de los que habían tenido presencia con antelación y cierta fortuna.

Luis Enrique siempre ha tenido cierta ortodoxia también de tipo militar porque no se ha dejado llevar por cambios de humor y consejos de medios informativos. Lo inesperado se cree que contra Eslovaquia será el cambio en el equipo. Todo apunta a que está convencido de que algunas de sus medidas no han sido las más apropiadas y por ello de su brazo a torcer  e introduzca variaciones en la alineación. Tal vez es mucho suponer que se va a caer del borrico y va a cambiar a Marcos Llorente porque no rinde lo que de él se espera dadas sus notorias prestaciones en el Atlético de Madrid.

No será extraño que recupere a Busquets porque ello está cantado. No obstante, el ahora capitán no estará desasistido en el centro del campo. Podría suceder que, finalmente, Thiago, jugador con visión para cruzar el balón entre los defensas contrarios para que los delanteros lleguen al remate, sea de los elegidos. Hay suspiros porque para los momentos en que es necesaria romper la defensa adversaria por los costados además de Jordi Alba, que continua ejerciendo como en el Barça, recurra a Adama Traoré, extremo veloz, de carreras imprevisibles, de gran fortaleza física, para que se ocupe de crear confusión por la parte derecha del ataque español.

No se espera que sean muchos los cambios que introduzca el seleccionador, pero se confía en que en el partido decisivo, el encuentro de los que suele calificarse de final, haya más coherencia, más ímpetu desde el comienzo y un fútbol más directo. El mantenimiento de un juego empalagoso como el del pasecito corto y sin profundidad ha de morir esta tarde para que el triunfo posibilite el pase a la siguiente ronda sin necesidad de que otro resultado nos favorezca. Hay que seguir adelante por méritos propios.

Posdata. El madridismo rindió contenido y modesto homenaje a Lorenzo Sanz en el funeral que no fue posible en los días posteriores a su fallecimiento. Florentino anunció que el Bernabéu lo despedirá como a un buen presidente. Ese día estaremos presentes muchos de los que por desconocimiento no acudimos a su funeral.