Con Morata y Gerard, un gol y empate

Luis Enrique si tiene en cuenta las opiniones de los medios. Ante Polonia insistió en alinear a Morata, pero contó con Gerard Moreno y antes de la media hora se había confirmado que el titular del día era Morata, Gerard Moreno y nueve más. El jugador del Villarreal escorado hacia la derecha envió el balón al área donde Morata marcó. Luis Enrique tenía razón cuando confiaba en la capacidad goleadora del madrileño y al tiempo admitió que postergar a Gerard, el máximo goleador español de esta temporada, no era prudente. Sucedió después lo inesperado. Le hicieron penalti a Gerard y su lanzamiento se estrelló en el palo. El rechace lo envió Morata fuera. Éste tuvo la oportunidad de ganar el partido pero tampoco tuvo suerte dentro del área pequeña. Con ambos delanteros en el equipo España no pasó del empate y ahora se la juega contra Eslovaquia el próximo miércoles. La Roja acabó con una delantera formada por Sarabia, Oyarzábal y Ferrán. Y tampoco.

El juego de ataque se basó de nuevo en la banda izquierda donde Pedri, Jordi Alba y Dani Olmo crearon jugadas de peligro. En la derecha, Gerard no contó con tanta ayuda por parte de Marcos Llorente que anduvo dubitativo y se atrevió pocas veces a buscar la profundidad del campo. Busco demasiadas veces el pase hacia atrás para encontrar a los defensas, a Koke y a Rodri quien se erigió en el dueño de la parcela central. Rodri no hizo pensar en la ausencia de Busquets. En realidad, ejerce su labor, apoyando a los centrales, con la misma o parecida eficacia que el barcelonés.

Polonia no tenía nada que perder y no escatimó esfuerzos para intentar la victoria. Se había destapado con un disparo de Klich a los seis minutos y confieso que me entraron las mismas angustias que padecieron mis colegas italianos aquella tarde de Stuttgart donde venció la Polonia de Tomasewski, Gorgon, Kasperzak y sobre todo el ataque formado por Lato, Szarmach y Gadocha. Mi entrañable compañero Paco Echeverría y yo gozamos viendo aquella Polonia y a nuestro lado hubo colegas italianos que no amagaron las lágrimas. En La Cartuja no pudimos vivir la tranquilidad permanente porque cuando acababa la primera parte Polonia estrelló un remate en el palo. Polonia no se podía dar por vencida y Lewandowski consiguió el empate. El final del encuentro no fue para llorar como los italianos en Stuttgart, pero nos faltó poco.

Luis Enrique mantuvo la misma defensa y Marcos Llorente no se acabó de hacer con una misión que ha de conjugar defensa con ataque. No es Navas, ni el lesionado Carvajal. Al equipo sigue faltándole un jugador capaz de dar dos pases de gol. No hay en el centro del campo quien pueda dar ocasión para este tipo de jugadas con las que escapar de las cerradas defensas.

No faltó entusiasmo entre los participantes, pero al equipo le resulta muy difícil crear jugadas en las que se pueda cantar el gol. Lo ocurrido ante Polonia mantiene la misma tónica de juego que frente a Suecia. La diferencia está en que en esta ocasión se marcó un gol. La pérdida del penalti puede servir de coartada para hablar de la falta de fortuna. La idea que persiste está en el hecho de que España continúa son tener una alineación tipo. Todo no está perdido, pero los síntomas no son alentadores.