Dos grandes campeonas, cara a cara

Francia mantuvo ante Alemania su candidatura a campeona. Ganó, pero no fue muy superior a pesar de que durante todo el primer tiempo pareció que era superior. No fue suficiente el tanto en propia de meta de Hummels para que Francia pudiera presumir orgullosa del triunfo. En la segunda parte cambió el panorama totalmente y la presión de los germanos frente a la portería de Lloris fue constante. A los franceses les anularon dos tantos por fuera de juego, el primero de Mbappe y el segundo de Benzema. Los franceses ejercen en la competición la imagen equipo de figuras como Mbappe que parece que lo puede resolver todo y no acaba de tener el punto de mira afinado, ni mira hacia un compañero mejor situado para el remate final. Alemania juega de manera más compacta. El torneo acabará dando la razón a uno de los dos tipos de fútbol. De momento, lleva ventaja Francia.

El considerado grupo de la muerte lo componen además de Hungría, derrotada ayer por Portugal y esta selección, actual campeona europea junto a Alemania, que ha sido vencedora en tres ocasiones y Francia, que tiene dos trofeos en sus vitrinas. Ayer, en Munich, jugaban dos de las grandes favoritas. Ayer, en Munich, Francia comenzó a mostrar su cara de campeona. Al menos, de más favorita. Un gol en propia meta de Hummels decantó el marcador por los galos en la primera mitad y el juego había sido más francés que alemán.

Fue un partido en el que no parecían constar los sistemas de juego. Todo futbolista tenía que estar pendiente de su pareja de baile, pero en el terreno de juego no había parcelas propias. El campo era de todos. La gran diferencia estaba en que los ataques franceses tenían más peligro. Las escapadas de Mbappe producían miedo a los defensores, Pogba ser acercaba al área de Neuer y físicamente podía con cualquiera de los adversarios. Por el contrario los germanos, que cuando poseían el balón cruzaban el medio campo con rapidez y buenas sensaciones no podían llegar ante Lloris con gran peligro porque desde el centro del campo, Kanté, Pogba y Rabiot ponían fácil la labor defensiva de sus compañeros. Alemania se estrellaba en la Linea Maginot francesa en la que se llegaba a ver Griezmann acudir a defender.

Ambas selecciones tardaron muy poco en declararse la guerra. No hubo muchos minutos de estudio. Lo bonito del partido fue el juego trepidante que practicaron ambos conjuntos. Fue un cara a cara en el que nadie tuvo la mínima renuncia. El espíritu guerrero se mantuvo hasta el final. Los galos casi acabaron pidiendo la hora ante el acoso de Kroos y compañeros. No estoy muy seguro de que Francia mereciera el triunfo. Tal vez el empate habría sido más justo.