España, sin alineación modelo

Empiezan las horas de la verdad. Ya no caben más pruebas. La selección que juegue hoy contra Suecia debe ser en su parte fundamental, en la mayoría de sus nombres, la alineación que ha de sentar plaza de equipo aspirante. España no está en este momento entre las selecciones favoritas, pero ello no obsta para que crezcan ilusiones si ante los suecos comienza a sonar la música de los grandes acontecimientos.

La principal incógnita de esos momentos es el once por el que se decantará Luis Enrique, que en sus declaraciones no solo ha afirmado que se siente líder, sino que confía en sus jugadores. La lista que confeccionó no fue aplaudida en su totalidad. Fuimos muchos quienes pusimos duda algunas llamadas y, sobre todo, algunas ausencias. Una vez metidos en harina hay que confiar en que quienes salgan al césped crean en ellos mismos y aporten buen grado de lucha en pos del triunfo.

La selección actual cualquiera que sea el portero, no empezará con la creencia mayoritaria de que es acertada la decisión. La otra cuestión más o menos discutible es el hombre de ataque. A la selección le falta confianza en la meta y es escasa la ilusión que presenta en lo tocante a los goles. Salvadas ambas cuestiones hay en la memoria de los aficionados la falta de dirección en el centro del campo. Han pasado los años y seguimos obstinados en el fútbol que creaban jugadores como Xavi e Iniesta. Esa época está en la memoria y en los resúmenes televisivos. Hoy el programa es otro. Luis Enrique cambió la mentalidad de los jugadores del Barcelona cuando entró a suplir una época tan gloriosa y consiguió que pese a los cambios en el conjunto lograra llegar a la cima de los torneos. Hoy es muy discutible que en el centro del campo haya jugadores, que si bien no están obligados a parecerse a los citados, si estén comprometidos con un estilo que ni siquiera el seleccionador ha cambiado.

Suecia no es el peor de los adversarios, pero si es siempre conjunto difícil derrotar. Sobre todo cuando físicamente ofrece, en teoría y tradicionalmente, mayores confianzas que los españoles. La zaga que se había afianzado con Ramos y Pau en el centro ha cambiado por la ausencia del andaluz. Busquets no se ha recuperado a tiempo del coronavirus y la victoria, que ha de comenzar por la fortaleza que ofrezca el equipo desde atrás, no se cuenta con ella. La selección está formada últimamente por bastantes jugadores que pertenecen a clubes extranjeros. Con procedencias tan diversas el encaje es muy complicado.

Posdata. El médico de Dinamarca, Morten Boesen, hizo unas declaraciones en las que afirmó que Eriksen se había ido. Recuperarlo fue casi milagro.