La Roja también es marca España

La pandemia ha terminado por condicionar la Eurocopa. O lo que es lo mismo, a la selección española de fútbol. A pocas fechas de que comience el torneo europeo, los medios españoles y los ciudadanos en general, vacunados o por vacunar, están más pendientes del hecho de que los futbolistas puedan ser vacunados, que de las posibilidades del equipo para obtener nueva copa continental.

El asunto ha pasado de ser deportivo a social. El problema ha conseguido que media España esté en contra de la vacunación de los futbolistas. Estos, ajenos a la polémica y confinados en su burbuja de Las Rozas, han tenido que oír o leer acusaciones de todo tipo. Si hay alguien en esta cuestión que merece respeto es el conjunto de los futbolistas llamados por Luis Enrique.

Es evidente que hay profesiones que no han tenido preferencias para conseguir su inmunidad. Nadie puede poner en duda que hay gentes que merecían entrar en el paquete de quienes, por razones de contacto con el público, debían pertenecer a los grupos preferenciales, pero ello no invalida al fútbol. En el deporte se han producido situaciones contradictorias. Ha habido disciplinas como el tenis que han contado con espectadores, proporcionalmente, en mayor cantidad que la que podían tener Madrid o Barcelona en sus estadios. En el deporte hemos visto el hecho de que los seleccionados olímpicos han sido vacunados y por el contrario tal medida no se ha tomado con los futbolistas.

El fútbol es deporte de contacto y la selección española, de no estar plenamente defendida sanitariamente, podría contagiar a jugadores de otro país. A suecos, pongamos por caso, que son los primeros adversarios. Las ya famosas PCR no garantizan el perfecto estado de salud de los jugadores cuando salen a disputar un partido.

La vacuna no se pudo llevar a cabo con el tiempo preciso para la creación de anticuerpos porque no existía la lista de seleccionados hasta que Luis Enrique la comunicó. Vacunar ahora es casi inútil y el peligro de más contagios no ha desparecido y podría suceder que de aquí al lunes hubiera que dar más bajas.

La selección, que ahora parece casi despreciable, es la única nacional que puede sacar a la calle a miles de personas a festejar sus triunfos, Hay un aspecto que parece que no se tiene cuenta. Si la selección española tuviera que retirarse o fuera acusada de contaminar a jugadores extranjeros, imagino la campaña que se desataría en contra de nuestro turismo. La selección puede ser marca España. Así es si así os parece.

Posdata. El equipo nacional es incógnita. Hasta el lunes puede haber variantes en la composición de la selección definitiva. En esas estamos.