Más suplentes que titulares

La selección nacional de fútbol dirigida por Luis Enrique tiene pocos creyentes. Los veinticuatro nombres no han satisfecho y la prueba contra Portugal, tampoco. El actual responsable del equipo nacional se propuso renovar a fondo porque, entre otras razones, las piezas fundamentales de años anteriores ya no estaban disponibles. Con Vicente del Bosque se mantuvo el equipo que pergeñó Luis Aragonés y que consiguió la Eurocopa. Del Bosque no quiso romper nada e hizo las mínimas variaciones para mantener el once más o menos ideal y el sistema de juego. Luis Enrique llegó en momentos en que era imprescindible hacer grandes cambios y se esperaba de su apuesta que fuera dando noticias de lo que, presumiblemente, sería su selección. Ha llamado un sinnúmero de jugadores y ha apostado por distintas variantes en todas las líneas del conjunto, y a pesar de las pruebas no ha conseguido un once por el que se pueda apostar. La principal razón es que no sabemos quiénes son los auténticos titulares. Contra Portugal, con la llamada para la fase final de la Eurocopa, se esperaba más definición y menos incertidumbre.

La prueba con los portugueses no justificó la presencia de algunos de los llamados y por él escogidos. Hay varios nombres cuya presencia da la impresión de que no estará justificada. Desconozco si se han hecho encuestas sobre quienes están de sobra y quienes faltan. Sin embargo, tengo la impresión de que costará que creamos en la presencia de Eric García, por ejemplo, y la ausencia de Albiol, otro ejemplo. Tener que inventar un lateral derecho con Marcos Llorente cuando existe el sevillista Navas es prueba arriesgada. Sobre todo porque Marcos Llorente no posee la experiencia necesaria para un torneo en el que el menor descuido cuesta la vida del artista. ¿Por qué no está el celtista Yago Aspas? ¿Hay en el futbol español actual un centrocampista con más calidad que Parejo? Como estas caben otras preguntas. Hay varios futbolistas cuyo mayor mérito es pertenecer a clubes foráneos, aunque algunos de ellos no han sido titulares y ni siquiera se han apuntado alguna jornada en la que se haya destacado su presencia en su equipo. ¿Ha hecho más méritos Eric García que Nacho?

La más delicada de sus decisiones fue no llamar a Sergio Ramos. Evidentemente, éste no estaba para grandes retos y, sin embargo, tal vez con preparación adecuada hasta el comienzo del torneo habría alcanzado forma física suficiente para estar por delante de alguno de los centrales. Quizá lo más delicado de este asunto habría sido convencerle de que, de no llegar a un momento de forma idóneo, tenía que conformarse con el banquillo y no enredar. Luis Enrique podía llamar a veintiséis y en ese cupo cabía algunos de los olvidados y aquí citados.

Posdata. La Eurocopa era momento ideal para descubrir estrellas y ficharlas. Madrid y Barça no están este año en condiciones de mover el mercado.