Zidane huye del futuro

Zinedine Zidane se quiere marchar porque sabe que el futuro le depararía la obligación de la reinversión de la plantilla. Ronald Koeman quiere seguir, pero en el Barcelona no ve con buenos ojos su actuación y entienden que no es el hombre para conducir la revolución de la plantilla A Pepe Bordalás, alicantino que ya ha terminado su tiempo en el Getafe, en Valencia parece que cuentan con él porque desean un entrenador de bajo coste y que se conforme con una plantilla de chichinabo que es el proyecto de Peter Lim. En el Atlético no hay dudas sobre Simeone y las habrá menos todavía si se proclama campeón de Liga.

Zidane es inteligente y sabe cuando conviene volar. El Madrid de la próxima temporada obliga a dar salidas y no parece que haya dinero suficiente para entradas de primer orden. El entrenador madridista sabe que medio equipo está en la cuesta abajo y conviene remodelarlo a fondo. En la zaga cuenta poco Sergio Ramos y aunque se le renueve el contrato será a la baja y el nuevo entrenador será consciente de que con 35, años cumplidos el futuro no es muy halagüeño. Carvajal aún se puede mantener si no vuelve a encadenar lesiones, pero el equipo precisa un suplente. Isco está para marcharse, Asensio no acaba de convencer por sus irregularidades, Varane desearía irse, Modric y Kroos están para jugar sin presión y sin participar en las tres competiciones del año todos los días, Precisan descansos y para ello la plantilla necesitará recambios solventes. En la delantera no hay dudas con Benzema, pero los brasileños no acaban de ser las estrellas que se creía que iban a ser. Están por llegar. Mariano no es de la cuerda y los remedios con la vuelta de cedidos como Odegaard no son la solución.

El Madrid puede soñar con contratar a una de las grandes figuras que aparecen en el mercado actual, pero ello no es suficiente para conformar un conjunto capacitado para ganar la Liga de Campeones. En la casa se confía en la subida de jugadores del Castilla como Marvin, Miguel Gutiérrez y Chust, pero el Madrid de los grandes expresos europeos no puede forjarse en gentes de la cantera. Quintas como aquella de Míchel, Martín Vázquez y Butragueño no surgen como flores de mayo. Hay que aguardar más de una primavera para tener jardín.

Posdata. Javi Calleja y Quique Álvarez-Costas canteranos del Villarreal, jugaron en el primer equipo y brillaron en el banquillo. Ahora, han salvado al Alavés del descenso a Segunda. Milagro en Mendizorroza.