El Atlético sí quiere, pero con dudas

El Atlético dio el sí quiero. Tras la negativa del Barça para llegar al altar y las dudas del Real Madrid, los colchoneros dijeron sí anoche. Sí quieren ser campeones. Para que no hubiera dudas salieron a derrotar a la Real Sociedad, que ya tenía la temporada cumplida con su clasificación para la Liga Europa, con el ímpetu propio de quien tiene firme voluntad y en el fútbol ayuda sobremanera tener el cuerpo sin necesidad de auxilios de ningún tipo porque hay fuerzas sin gastar. Las mostró casi con urgencia.

En los primeros minutos tuvo Suárez ocasión de gol y aumentó la emoción antes de la decena porque las arrancadas hacia la meta de Remiro eran constantes. Jugó el Atlético sin tregua, sin concederle a la Real la menor pausa de lo que se quejó su entrenador, Imanol Alguacil, que desde la banda hizo notar a sus jugadores que no se trataba de un festejo en el que eran invitados. Antes de que los realistas se aposentaran llegó el primer gol. Fue en el minuto 16, y Carrasco, un poco apuradamente batió al meta donostiarra pasándole la pelota entre las piernas. Fue el primer pase de Llorente, muy activo y eficaz en la conducción de los contragolpes para la entrada de los goleadores del equipo. El segundo tanto lo fabricaron Suárez y Correa. Con el 2-0, a la Real le quedaba el papel de ser digno rival lo que no había sido con anterioridad. Oyarzabal, por ejemplo, había estado como ausente. No obstante, al filo de la media hora Isak tuvo dos intervenciones magnificas. La primera la solventó Oblak y la segunda el balón dio en un poste. La reacción realista puso al Atlético a luchar más de lo que podía imaginar con tal diferencia en el marcador.

El Atlético con el partido encarrilado casi se limitó a mantener al adversario con pocas oportunidades para molestar a Oblak aunque  éste se sintió incomodado más de una vez. El juego del segundo tiempo fue inferior al del primero. La Real que acudió con ausencias tan notorias como Silva y Melero acabó mostrando una alineación llena de jovencitos con futuro. Casi hubo más de Sanse que de Real.

Simeone no quiso dejar a Joao Félix de nuevo en el invernadero. Lo alineó pero conjuntamente, retiró a Saúl, aparentemente cansado, y dio entrada Kondogbia. Ya se sabe que Simeone en los momentos de duda, en los minutos en que le entran los tembleques, pone músculo en el centro del campo. Y, pese a ello, en el saque de un córner, Zubeldia batió a Oblak y con ello aparecieron los nervios y los miedos colchoneros. No desaparecieron hasta el instante final. Defendió el liderato, pero con muchos sudores y angustias.  La Real creció más de lo esperado.

Con el apurado triunfo, impensable en la primera mitad, el Atlético mantuvo el liderato con el Barça a cuatro puntos y el Madrid a cinco aunque a este le faltaba el partido de Granada. El Sevilla, que venció al Valencia apuradamente, se mantuvo en el cuarto puesto, pero ya sin otra opción que hacer papel de Poulidor.

Posdata. El Barça ha perdido siete de los últimos nueve que ha disputado y cinco de ellos en su casa. Evidentemente ha tirado la Liga como hizo con la anterior en la que acabó regalándosela al Madrid.