¿Quién quiere ser campeón?

El Barcelona perdió su gran oportunidad en el Camp Nou ante el Atlético. Los colchoneros se conformaron con el empate cuando precisaban la victoria para seguir manteniendo el liderato con cierta holgura. El Madrid se jugaba en Valdebebas la parte mollar de la jornada porque el triunfo le ponía el titulo a tiro de piedra. El Sevilla intentó postularse más firmemente para ser campeón y hasta el minuto 94, estuvo a punto de dar un golpe sobre la mesa. El empate de Hazard, que desvió un disparo de Kross, dejó a madridistas y sevillistas insatisfechos. Menos el Madrid que a fin de cuentas salvó un punto cuando estaba descolgándose en la tabla. La Liga sigue casi igual. Ninguno de los cuatro está eliminado y ninguno de ellos tiene más posibilidades que los otros para ser campeón.

En Valdebebas al margen del resultado se vivió un hecho muy singular. Sacó un córner el Sevilla y el Madrid lo disputó tan hábilmente que creó contragolpe en el que Benzema llegó solo ante Bono y éste lo derribó. Penalti que ponía el encuentro de cara al Madrid. Pero surgió la duda de lo sucedido en el área del conjunto madrileño en el saque de esquina y las imágenes demostraron que Militao había cometido penalti. El de Benzema, consecuentemente, quedó anulado. Se lanzó contra Courtois y Rakitic marcó.

Hasta el final, la presión madridista fue en aumento y los sevillistas se acularon y ofrecieron escasa posibilidad de volver a poner en apuros la meta madrileña. La constancia que en principio posibilitó el empate a uno por el tanto de Asensio, permitió que finalmente hubiera nueva igualada.

Atlético y Barcelona se estudiaron, se guardaron los respetos y parecieron conformarse con lo que fue más tregua que partido en el que estaban dilucidando el futuro liguero. Koeman volvió a equivocarse con los cambios ya que no usó sus mejores armas y el empate lo dejó prácticamente fuera de cacho. El Barça necesitaba ganar y no hizo muchos méritos para ello. El Atlético precisaba el triunfo y tampoco se excedió. La consecuencia final fue que le dejaron al Madrid la oportunidad de liderar y tener en su mano la posibilidad de revalidad el titulo. El Barça aún cre en aquel sistema que le dio gloria. Con Pepe Guardiola y Messi jovencito, el equipo era casi invencible. Ahora. Jugando al tran-tran no se gana a nadie. A los barcelonesitas les suele faltar velocidad para llegar al área contraria con posibilidades de remate. La lesión de Busquets lo debilitó, pero recurrir a Illax, muchachito que necesita muchas horas de juego comprometido, no fue lo más acertado. Cuando se acordó de Dembelé para buscar entradas por la banda derecha ya era tarde. Cholo Simeone nunca ha sido un lanzado y en el Campm Nou pareció aceptar el empate porque una vez más prefirió mantener su sistema defensivo con la ayuda de Kondogbia. Barça y Atlético jugaron a favor del Real Madrid.

El Sevilla llegó Valdebebas creyendo que aún podía ser campeón. En los primeros diez minutos pareció que estábamos ante un entrenamiento en que unos jugadores practicaban el tuya-mía y otros eran comparsas a los que no se les pedía más que colaboración para no entorpecer la función. El Sevilla salió dispuesto a ganar a toda velocidad. El campo era suyo y el balón lo poseía como si fuera de su propiedad. Sucedió que en el minuto 12, el Madrid se animó y Odriozola dese la derecha mandó un balón a Benzema que no desperdició la oportunidad y batió a Bono. La jugada fue sorprendente y llegó la decisión del VAR y describió la línea en la que se vio al guipuzcoano con un pie delante de lo reglamentario.

El gol anulado no lo recibió el Madid con desesperanza porque a partir de ese momento cambió el juego y se acabó la superioridad sevillistas. Odriozola llegó varias veces hasta el fondo del campo y sirvió balones a sus compañeros delanteros con los que los defensores sevillistas tuvieron que emplearse a fondo. Vinicius entró en el área siempre con peligro y al Sevilla no le quedó otro recurso que buscar contragolpes en los que ganar por velocidad a los zagueros madridistas que en algunos momentos dejaron mucho hueco por el centro.

El final del partido fue angustioso para los contendientes que acabaron físicamente destrozados.