Peter Lim atropella a Javi Gracia

Javi Gracia ha sido destituido. Desde el comienzo de temporada se vio tal posibilidad. Primero fue él quien quiso dimitir, pero no fue posible porque ello le costaba una indemnización a la entidad cercana a los dos millones de euros, dado que existía una cláusula en el contrato que así lo especificaba. Gracia quiso abandonar cuando comprobó que había sufrido el timo de la estampita. Vendieron a lo mejor de la plantilla y a cambio no llegó ningún jugador con calidad suficiente para suplir la estampida.

Gracia llegó porque a su antecesor, Marcelino García Toral, lo habían despedido por mostrar reticencias a la política de fichaje. Marcelino, con Mateu Alemany, había compuesto el dúo que llevó al Valencia a ganar la Copa del Rey al Barcelona. El premio fue el despido del primero y luego del gestor deportivo. Javi Gracia se ha mantenido en el puesto a pesar de las dificultades que ha tenido que superar. Lim y su socio asociado en sociedad, Jorge Mendes, destruyeron la plantilla antes del comienzo de la temporada. De entrada vendieron para hacer caja a Rodrigo, Ferrán Torres, Coquelin y Parejo. Para remate aceptaron el reto del Atlético de Madrid por Kondogbia. Previamente se negaron a renovar el contrato al central Garay.

Con equipo tan disminuido ha tenido que trabajar Javi Gracia y cuando faltan cuatro jornadas han decidido despedirle. El equipo está a solo seis puntos del descenso, pero todo hace pensar que no caerá en tal desgracia deportiva, porque los de abajo no lograrán superar la cifra de los 36 puntos que ahora tiene. Lim y su acólito Murphy han recurrido a Voro, el hombre de confianza de todas las ocasiones en que ha habido despido de técnicos y en todas ha resultado salvador. Dado que el equipo no acaba de levantar cabeza se pone en manos de Voro y de esta manera argüirán que gracias a su decisión el equipo se mantiene en Primera.

De los cuatro partidos que restan, con uno solo, el que se enfrentará al Valladolid, si gana, es suficiente para presenciar los tres restantes sin angustias. Es más, con un par de empates será suficiente para salvar la categoría.

Uno de los argumentos que se cargan sobre Gracia es que no ha conseguido impulsar moralmente a los jugadores. Entre estos hay varios que saben que serán trapasados al final de la campaña. Con Lim, la administración es tan nefasta que acumula deudas y según sus cuentas precisa ingresar algo más de treinta millones para equilibrar la contabilidad. Los jugadores de mayor cartel, Gayá, Soler, Maxi, Paulista y Cillesen saben que están en la lista del mercado. El problema del Valencia no es solo salvar la presente campaña, sino en temer lo peor porque de nuevo habrá desmantelamiento. Resulta difícil comprender que Peter Lim sea un gran financiero. El Atlético de Madrid se salvó de su presencia porque le devolvió el préstamo que le hizo. No lo quiso canjear por acciones. Cerezo y Gil Marín no lo quisieron de consocio. Fue un acierto.