No fue partido de Superliga

Un milagro de Courtois y la vena goleadora de Benzema salvaron lo que apuntó al adiós a la eliminatoria. El Chelsea pudo haber sentenciado durante el primer tiempo y no lo consiguió, entre otras razones, porque el Madrid se creció en defensa, con Militao con mando en plaza, y en la segunda parte los ingleses perdieron velocidad y fueron los madridistas quienes pusieron sobre el césped su mejor valor: jugar más lentamente. Cuando el Madrid presionó, el Chelsea tuvo dificultades para salir con el balón jugado y sus internadas ya no tuvieron el peligro del comienzo. El Madrid, a su ritmo, cambió la tónica del partido.  El juego respondió a los cánones de Liga de Campeones. No parece que el fútbol fuera propio de la Superliga que se patrocina.

El partido arrancó con tormenta futbolística a cargo del Chelsea. Su fútbol rápido, con contragolpes hacia el delantero más avanzado, creó constantes problemas al Madrid. La primera ocasión de gol la salvó Courtois a su estilo, con los pies, la segunda no la supieron aprovechar los londinenses y la tercera fue gol en jugada en que Pulisic sacó a Courtois del marco y finalmente disparó a gol de cerca. El balón tocó en Varane, pero iba a las mallas. El primer cuarto de hora pintó muy mal. El Madrid con tres centrales, Nacho, Militao y Varane y dos laterales con tendencia atacante, Carvajal y Marcelo, no pudieron cortar los avances por derecha e izquierda que presagiaban malas noticias a pesar de que Werner no acertaba a rematar. El equipo madrileño necesitaba reaccionar y su primera sensación fue un tiro de Benzema que dio en el palo izquierdo del portero Mendy. Fue el anuncio de que había que luchar para que la derrota no aumentara.

Comenzó la segunda tormenta, la de la lluvia y con ella, pese al tremendo aguacero, el Madrid se fue asentando y aunque continuó sin poseer el ritmo del partido si logró aminorar la presencia de los ingleses en el área de Courtois. En el minuto 29, llegó el empate. Si en el Madrid actual muchos de los buenos resultados se deben a Courtois, los goles los marca Benzema. El saque de córner que resultó una jugada  larga y con varios cabezazos, lo resolvió Benzema con un remate casi de espaldas al marco. El empate aunque no coincidiera con el temporal comenzó a decir que llovía menos.

Tardó el Madrid en evitar las constantes carreras a la contra del Chelsea  y con mayor posesión de balcón comenzó a pensar que era posible escampar. Durante toda la primera parte Modric y Casemiro, tan eficaces siempre, no habían tenido el protagonismo habitual y con solo dos hombres en ataque bastante era lograr el empate. El sistema de Zidane con tanto defensor en el campo no lograba dar sensación de que la eliminatoria tenía que cambiar de signo. El Chelsea seguía dando más sensación de peligro.

La segunda mitad resaltó casi decepcionante si se tiene en cuenta que se esperaba más de ambos conjuntos. Los cambios del Chelsea fueron para recuperar potencial físico del que sólo se mantuvo incólume Kanté y en el Madrid, Zidane recurrió a Hazard, se notó poco y Asensio además de Odriozola que salió por el cansancio de Carvajal. No mejoraron los dos conjuntos y dio impresión de que firmaron una tregua hasta la vuelta.

Posdata, Marcelo, brasileño, capitán del Madrid; Azpilicueta, español, capitán del Chelsea.